La decisión del Gobierno de gastar hace un mes 580.000 euros en comprar copias del documental de Al Gore, Una verdad incómoda, para que las escuelas dispongan de él como material didáctico, fue tan justificada por parte de quienes adoptaron la medida -en aras de la necesidad de concienciar del peligro del cambio climático- como criticada por aquellos que consideraron excesivo el alto coste económico que representaba su adquisición.
Haciendo números, el Estado deberá pagar 19,3 euros por cada copia que pondrá a disposición de los colegios de las distintas Comunidades Autónomas que las soliciten.
Paradójicamente, la película, ganadora de dos premios en la última edición de los Oscar, se puede adquirir estos días en los quioscos, junto a la revista National Geographic, al precio de 6,95 euros. Si al 'pack' le restamos el coste habitual de la publicación, 2,95 euros, el documental está al alcance de cualquier persona por sólo 4 euros.
En el hipotético caso de que alguien decidiera y pudiera adquirir tantas unidades del filme como las que quiere el Estado (30.000) tendría que pagar 120.000 euros, frente a los 580.000 desembolsados por el Gobierno.
El Ministerio de Medio Ambiente sufragará la emisión de Una verdad incómoda en los centros educativos españoles. Si los encargados de realizar la compra masiva de copias decidieran gestionar la adquisición de las mismas con el quiosquero más cercano al Ministerio, en lugar de con la distribuidora en España de la cinta, el Estado ahorraría la friolera de 460.000 euros.





