Los empresarios de Girona, a través de las cámaras de comercio y de las patronales FOEG y PIMEC, se han opuesto hoy a la posible declaración de zona catastrófica por los efectos del temporal de nieve de la pasada semana, por entender que dificultaría el cobro de indemnizaciones por daños.
El presidente de la cámara de la capital gerundense, Domènec Espadalé, se ha declarado "en contra" de esa declaración que supondría la consideración de los perjuicios como consecuencia de una "causa mayor".
Paralelamente, el conseller de Gobernación, Jordi Ausàs, ha anunciado en Girona que aprobará el martes un decreto de ayudas para los afectados por el temporal de nieve.
Ausàs, que se ha reunido en Girona con los representantes de los consejos comarcales del Alt y Baix Empordà, el Gironès y la Selva, ha explicado que será un decreto único que implicará a los departamentos de Medio Ambiente, Trabajo y Gobernación.
La primera de estas áreas centrará su labor en la recuperación y limpieza de bosques tanto de dominio público como de propiedad privada.
Trabajo se encargará de los planes de ocupación y desde Gobernación se analizará la forma de colaborar económicamente con los ayuntamientos.
Mientras Ausàs anunciaba estas medidas en la sede del Consell Comarcal en la capital de la provincia, el presidente de la Cámara de Comercio de Girona, Domènec Espadalé, confirmaba que el suministro eléctrico está garantizado en Semana Santa, principal preocupación del sector turístico de la Costa Brava.
Espadalé ha asegurado que, tras una reunión con los máximos representantes de la compañía eléctrica Fecsa-Endesa, se ha pactado que los grupos electrógenos usados durante el apagón se mantengan en las zonas turísticas durante las vacaciones de Semana Santa.




