Un total de 60.000 habitantes de 33 municipios de las comarcas de Girona continúan sin suministro eléctrico cuatro días después de la histórica nevada que afectó a casi toda Cataluña, algunos de los cuales deberán esperar hasta la próxima semana para recuperar la normalidad.
Las zonas afectadas corresponden a las comarcas del Alt Empordà, Baix Empordà, Gironès y Selva, donde la compañía Endesa ha normalizado ya prácticamente el suministro de alta tensión y trabaja para recuperar las redes de media y baja tensión, según ha detallado en un comunicado el departamento de Interior.
Un total de 287 grupos electrógenos instalados en la demarcación de Girona y otros 37, ubicados en la de Barcelona, intentan suplir la falta de suministro, aunque lo hace de manera deficiente, por lo que continúa mereciendo las críticas de alcaldes de la zona y de cientos de consumidores.
Endesa ha señalado que el grueso de los abonados sin luz podría recuperarla este fin de semana, aunque ha advertido que algún núcleo rural aislado seguramente tendrá que esperar hasta la semana que viene.
Entre otros efectos del temporal, unos 12.000 alumnos de 39 centros educativos de la provincia de Girona siguen sin poder asistir a clase, y ya es el cuarto día.
Además, esta mañana se han detectado fallos parciales en las redes de telefonía móvil en 48 municipios, y de telefonía fija en 109, afectando a un total de 1.700 líneas.
Por otra parte, el operativo de emergencia que ha puesto en marcha el Departamento de Interior para atender a las personas más vulnerables del colectivo que continúa sin luz ha realizado 73 actuaciones esta pasada noche.
Ante la situación que viven las comarcas afectadas todavía por la falta de suministro, Protección Civil recomienda a los ciudadanos que no se desplacen a sus segundas residencias y urbanizaciones de la zona, y que tampoco se acerquen a las zonas boscosas.
Respecto a la red viaria, la nieve mantiene cerrados al tráfico un tramo de la BV-4024, entre Bagà y Coll de Pal, en Barcelona, por riesgo de aludes; y otro de la C-31, entre Santa Cristina d'Aro y Castell-Platja d'Aro, debido a la caída de cables eléctricos.
La Generalitat también ha vuelto a recomendar a la población de las comarcas donde todavía hay cortes eléctricos que extremen la precaución si utilizan generadores eléctricos domésticos o braseros para calentarse para evitar intoxicaciones por la inhalación de humo.




