El Govern ha elevado hasta 30.000 los abonados que desde la nevada del lunes, día 8, se han quedado sin luz en las comarcas de Girona, 10.000 más que la cifra ofrecida por Endesa, y no ha garantizado que el suministro eléctrico se normalice hoy, por lo que se incrementará el número de grupos electrógenos.
El presidente catalán se ha reunido en su despacho del Parlament con diversos consellers para analizar la situación tres días después de la gran nevada que azotó Cataluña, especialmente a las provincias de Barcelona y Girona.
En la reunión han estado presentes los consellers Joan Saura (Interior), Antoni Castells (Economía), Jordi Ausàs (Gobernación) y Joaquim Nadal (Política Territorial y Obras Públicas).
A la salida de este encuentro, el conseller Nadal ha explicado a los medios de comunicación que la recuperación del suministro eléctrico en la provincia de Girona está siendo "más lenta de lo que la gente desea y espera", ante lo cual se han instalado o se están instalando unos 160 generadores o grupos electrógenos y se colocarán "muchos más", de tal forma que habrá más que los que se ubicaron en Barcelona en el gran apagón del verano de 2007, ha explicado.
Nadal ha cifrado en unos 30.000 el número de abonados que aún no tienen electricidad, mientras que la compañía Fecsa Endesa ha informado de que son 20.000.
De todas formas, el conseller no ha querido entrar en una guerra de cifras difíciles de concretar y ha subrayado que lo importante ahora es solucionar cuanto antes la llegada del suministro, lo que espera que se produzca entre hoy y mañana, por lo que no ha garantizado que se pueda normalizar el servicio hoy mismo, tres días después de las averías.
Al margen de si es hoy o mañana que llegue la luz gracias a los generadores a casi el cien por cien de la población, más allá de algunas masías aisladas, Nadal ha explicado que la normalidad en la red de distribución puede tardar aún "varias semanas".
Nadal ha querido dejar constancia de que todavía hay ciudadanos que "están viviendo un momento de gran dificultad" puesto que sin electricidad no pueden cocinar o tener calefacción.
Por contra, el conseller ha dado por "prácticamente resueltos" los problemas que ha habido de movilidad en el país, al margen de algunas carreteras secundarias cortadas por la caída de torres y cables de electricidad.
Los trenes de cercanías circulan con "prácticamente normalidad", incluida la línea del Maresme, y el servicio entre Figueres y Portbou se ha restablecido aunque sólo sea por una sola vía.




