Dos de las once viviendas de la urbanización La Higuera en Manilva (Málaga) que se vieron afectadas como consecuencia de los corrimientos de tierra provocados por las últimas lluvias "se pueden caer en cualquier momento", y su derrumbe podría ocasionar "un efecto dominó" que arrastre al resto de casas.
El jefe de Protección Civil de Manilva, Aurelio González, ha informado de que en las últimas horas dos de las viviendas, las números 14 y 15, se han desplazado "diez centímetros" y ha añadido que pese a que se han tomado las medidas de seguridad "no hay solución ninguna".
Por otro lado, en la urbanización Monteviñas, donde doce viviendas fueron desalojadas, el terreno se ha hundido "entre quince y veinticinco centímetros, dependiendo de la zona".
González se ha mostrado preocupado porque ahora se está "abriendo una nueva grieta" y porque las próximas lluvias provocarán que el agua se filtre "por las grietas" y afecte a la cimentación y a la estabilidad de las edificaciones.
Uno de los vecinos desalojados de esta urbanización, David Rodríguez, ha manifestado que sólo ha podido acceder a su vivienda para recoger ropa y comida porque la entrada a la misma es "complicado".
Rodríguez espera que "las administraciones tengan una respuesta pronta al problema".
Por otro lado, en Estepona, técnicos del área de Urbanismo están evaluando hoy los daños que presentan las viviendas de la urbanización Forest Hills, de las que ayer fueron desalojadas 11 familias ante el riesgo de que sufrieran "daños mayores" o incluso se partieran por la mitad como les pasó a dos de ellas.
Muchos vecinos, la mayoría de ellos extranjeros, aseguran que no tienen a donde ir y están recurriendo a familiares y amigos para realojarse.
Además, reclaman más vigilancia en la zona ya que temen que sus viviendas sean saqueadas en su ausencia.




