Los trenes de largo recorrido que enlazan las ciudades de Valencia y Madrid registran a última hora de la tarde retrasos de hasta tres horas y media a causa de las condiciones meteorológicas adversas que afectan a la zona.
Según un portavoz de Renfe, la circulación de los trenes entre estas dos capitales es "lenta", pero ha insistido en que no se ha cancelado ningún trayecto y que tampoco hay ningún convoy que se haya quedado parado.
Con el fin de evitar el colapso de la circulación de trenes y ante la imposibilidad de ofrecer un traslado alternativo por carretera a los viajeros, debido al estado de las mismas, Renfe ha optado por "fusionar" trenes.
En ese sentido, se ha modificado el horario de varios trenes para agruparlos en un menor número de salidas "y rebajar así el tráfico ferroviario", ha explicado el portavoz.
La media de retrasos se sitúa en torno a los 90 minutos, aunque hay dos trenes que han llegado a su destino entre 100 y 180 minutos más tarde de lo previsto y uno que, procedente de Madrid, lleva tres horas y media de retraso y todavía no ha llegado a Valencia.
Las mismas fuentes han indicado que el punto donde más afecta el temporal de nieve está situado en el tramo entre Alcázar de San Juan y Albacete.
Esta mañana los retrasos eran menores, con una media de 25 minutos de demora en el servicio, pero a partir del medio día se han dilatado, alcanzando la hora y media y ampliándose hasta los 200 minutos de demora conforme ha ido avanzando la tarde.
Debido al temporal de nieve, Renfe ha suspendido "el compromiso de puntualidad", aunque mantendrá su política de devolución, total o parcial, del importe de billetes por retrasos, según las mismas fuentes.

