La mitad de la población europea de las zonas urbanas con más de 250.000 habitantes está expuesta, a consecuencia del tráfico rodado, a niveles de ruido superiores a los 55 decibelios, según se desprende del primer mapa de contaminación acústica impulsado por la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Con el apoyo del European Topic Centre on Land Use and Spatial Information, ubicado en la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), la Agencia ha desarrollado esta herramienta de ámbito continental que revela hasta qué punto los ciudadanos europeos están expuestos a una excesiva contaminación acústica.
El visor NOISE (Noise Observation and Information Service for Europe) muestra en concreto el número de personas expuestas al ruido generado por el tráfico aéreo, el ferroviario y el rodado en Europa, y también en 102 aglomeraciones urbanas de más de 250.000 habitantes, ha informado hoy la UAB.
Desde este programa se estudia la relación existente entre la contaminación acústica y la ambiental para definir los factores claves -"todavía subestimados"- que tienen consecuencias serias para la salud humana.
El Mapa europeo de exposición al ruido señala que la mitad de la población de las zonas urbanas con más de 250.000 habitantes está expuesta, por la circulación de vehículos, a niveles de ruido que superan los 55 decibelios del indicador europeo Lden: el indicador de ruido ambiental global que se mide durante el día, la tarde y la noche, lo que se traduce en 41 millones de personas.
Adoptada en 2002, la Directiva de Ruido Ambiental pretende moderar la exposición al ruido, sobretodo en áreas urbanas, y determinar además las áreas de tranquilidad, tanto en el interior de las zonas urbanas como rurales.
La Directiva también regula las condiciones que han de tener las áreas cercanas a las escuelas, hospitales y otros edificios y zonas consideradas especialmente sensibles al ruido ambiental.
Por el contrario, no trata aspectos referidos a las molestias causadas por los vecinos, las actividades domésticas, o bien por ruido en los puestos de trabajo o en el ámbito del transporte público.




