Aspecto del pueblo de Sietes, donde se ha presentado el sistema operativo.
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Microsft ha lanzado al mercado el nuevo sistema operativo Windows 7 que se ha presentado hoy como "un traje a la medida" del usuario en Sietes, un pequeño pueblo de la montaña asturiana de apenas 40 habitantes, cuyas fachadas se han pintado con los colores del nuevo sistema.
Windows 7 "es la más rápida, segura y fácil de usar" de todas las versiones anteriores del sistema, ha afirmado esta mañana la presidenta de Microsoft Ibérica, María Garaña, en la Casa del Hórreo, un singular edificio ubicado en lo más alto de Sietes, la localidad elegida para la presentación por la semejanza de su topónimo con la versión numérica del programa informático.
Windows 7 ha sido puesto hoy a la venta en todo el mundo y la multinacional espera vender en España al menos 2,5 millones de unidades para uso doméstico en un año e incrementar el volumen con la instalación del sistema en los ordenadores de empresa.
El ratón, condenado
El ratón parece estar condenado a desaparecer, puesto que la posibilidad de operar todas las funciones del ordenador con un solo dedo están hoy en día al alcance de la mano.
El Windows 7 ha sido diseñado después de tres años de investigación teniendo en cuenta las opiniones de 8 millones de personas que lo han venido utilizando de manera experimental y posibilita una compatibilidad del 90% con todo tipo de periféricos.
Otras de las características destacadas, según Garaña, son la reducción del consumo de energía en un 30%, la velocidad de arranque en sólo 30 segundos, y la posibilidad de abrir hasta 50 ventanas sin perder velocidad.
Garaña ha asegurado que la principal diferencia del nuevo sistema respecto del anterior, Vista, es que además de ser "más seguro, rápido y fácil de usar" puede configurarse de manera personal como "un traje a la medida de cada usuario" y permite una adaptación rápida por el uso de pantallas táctiles.





