El primer ministro japonés, Taro Aso, ha fijado el objetivo gubernamental de reducir para 2020 las emisiones de gases que causan el efecto invernadero en un 15 por ciento con respecto a los niveles de 2005, informó hoy la agencia local Kyodo.
El nuevo reto a medio plazo modifica la propuesta hecha previamente por el país asiático en mayo de 2007 para reducir a la mitad la emisión mundial de gases de efecto invernadero en el año 2050 con respecto a los niveles de entonces.
El recorte que anuncia hoy Aso es un punto porcentual mayor al fijado inicialmente por él mismo (14 por ciento), a petición del ministro de Medio Ambiente, Tetsuo Saito, quien demanda una reducción de CO2 y otros gases superior al 20 por ciento en 2020.
El nuevo objetivo de Japón equivale al ya prometido por la Unión Europea (UE) y EEUU para reducir sus emisiones en 2020 en un 20 por ciento respecto a los niveles de 1990, similar al descenso del 14 por ciento con respecto a los niveles de 2005, según Kyodo.
La anterior propuesta de Japón, "Enfriar la Tierra 50", era más ambiciosa aunque también más inconcreta y quería situar al país asiático como referente internacional en la defensa del medio ambiente.
Sin embargo, la realidad es que actualmente Japón ni siquiera cumple el Protocolo de Kioto, puesto en marcha en 1997 y con fecha de caducidad en 2012, considerado por el Gobierno japonés como "un primer paso hacia la reducción del efecto invernadero, aunque con limitaciones".
El reto de 2020 es clave para Japón y otros países ya que se trata de un asunto primordial de las negociaciones de la ONU para alcanzar un tratado post-Kioto, que podría surgir de la Cumbre Climática Mundial de diciembre en Copenhague.




