Unos 300 terremotos, de los que 60 registraron una intensidad de entre 3 y 5 grados en la escala de Richter, sacudieron en los últimos dos días el sur de Macedonia, sin causar víctimas aunque sí algunos daños materiales en varias aldeas.
La zona más afectada fue la pequeña ciudad de Valandovo, de unos 12.000 habitantes, que todavía hoy se ve sacudida por seísmos de pequeña intensidad.
Muchos de los ciudadanos de Valandovo, a unos 125 kilómetros al sur de Skopje, se niegan a regresar a sus casas por temor a sacudidas más violentas.
El Observatorio Sismológico de Skopje informó de que un número de 300 sacudidas es poco común, pero que, sin embargo, espera la pronta estabilización del subsuelo.
El presidente del país, Gjoge Ivanov, visitó hoy Valandovo y el Gobierno ha instalado tiendas de campaña para acoger a las familias cuyas viviendas han sido dañadas.
Macedonia se encuentra en una zona de gran actividad sísmica. El terremoto que en 1963 afectó Skopje causó 1.100 muertos y devastó un 80 por ciento de esta capital.

