Google aseguró el lunes que mantendrá los principios de igualdad de acceso a la red, después de que una información la acusase de contactar con los gigantes de las telecomunicaciones e Internet para proponerles tender una línea exclusiva, una especie de internet de peaje por la que sólo circularían sus datos.
Richard Whitt, consejero de telecomunicaciones y medios de Google en Washington, dijo en un blog de la compañía que lo único que pretendía con esos contactos era situar sus servidores entre las prestaciones de los proveedores de servicios de Internet, acercando los datos a los consumidores y facilitando así el acceso a los contenidos que cataloga y almacena.
Salía así al paso de una información de The Wall Street Journal que afirmaba que la propuesta pondría en riesgo la posición de neutralidad de Google, en las que las empresas de cable y telefonía , que trabajan con esos datos, deben tratar todo el tráfico de manera igualitaria.
"Propuesta en beneficio de los usuarios"
Enlaces recomendados
Whitt dijo que Google siempre ha dicho que los proveedores deberían poder comprometerse con actividades que refuercen la velocidad de acceso a través de unas técnicas que faciliten el tráfico de datos, siempre y cuando se haga sin discriminar.
"Aún así, no deberían poder dejar la conexión de usuarios a la elección, competencia o innovación de otros usuarios experimentados", dijo. "Nuestro compromiso con respecto a la neutralidad de red es tan fuerte como siempre", añadió.
El informe del Journal notificaba que un operador importante de cable habría hablado con Google y que se había negado a hacer un trato porque podría violar las normas de la Comisión Federal de Comunicaciones sobre neutralidad en red.




