Google ha tenido que dar marcha atrás y cambiar algunos términos de la licencia de Chrome, el navegador que lanzó el pasado 2 de septiembre.
Tras las numerosas quejas de los usuarios, Google ha cambiado el punto 11.1 de la licencia, según el cual toda la propiedad intelectual de los contenidos gestionados a través del navegador y en sus servicios era propiedad de la compañía de Mountain View (California, EEUU).
En concreto la empresa especificaba -según traducción no oficial del inglés al español- que "al escribir o mostrar contenidos, usted proporciona a Google una licencia perpetua, irrevocable, mundial, libre de derechos, y no exclusiva para reproducir, adaptar, modificar, traducir, publicar, ejecutar públicamente, mostrar públicamente o distribuir cualquier contenido que usted presente, publique o muestre mediante o a través de los servicios".
La empresa afirma que fue un error al copiar y pegar parte de la licencia de otros servicios de Google
En un comunicado oficial la empresa ha afirmado que fue un error al copiar y pegar parte de la licencia de otros servicios de Google. La licencia explica ahora que el usuario "conservará los derechos de autor y cualquier otro derecho que ya posea del contenido que envíe, publique o muestre en los servicios o a través de ellos."


