Las obras para la construcción del Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología (INL) comenzaron ayer en la ciudad portuguesa de Braga, al norte del país, y se espera que finalicen en 2.011.
Se trata de un proyecto luso-español que podrá acoger a unos 200 investigadores y constituye la única organización científica en el área de la nanotecnología "con estatuto internacional", según ha destacado la entidad. Su director general, como acordó el Consejo del INL el pasado 30 de mayo, es el científico español José Rivas.
El laboratorio tendrá un coste anual de 30 millones de euros y estará formado por un edificio principal que contará con un área de unos 20.000 metros cuadrados en un terreno de 45.000 metros cuadrados cedido por la alcaldía de Braga, según ha informado el organismo a través de un comunicado.
Fomentar la investigación
Las instalaciones comprenderán otros tres laboratorios centrales, con características especiales, uno anti-vibración y otros para ensayos de biología y bioquímica, ya que "las áreas de actividad del INL incluirán la nanomedicina y aplicaciones de la nanotecnología para la calidad de los alimentos", agrega la nota.
Como la nanotecnología es medida por la dimensión de nanómetros, 100.000 veces más pequeño que un cabello humano, "una parte importante de las instalaciones de laboratorio es la llamada Sala Limpia, donde debe asegurarse un ambiente totalmente limpio de pequeñas partículas", precisa el comunicado.
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El concurso internacional se lanzó el pasado 11 de marzo, dos meses después de que su futura sede recibiera la visita de los jefes de Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y Portugal, José Sócrates.
Cumbre hispano-lusa
La ciudad de Braga acogió la cumbre anual entre los dos países, precisamente, para dar relieve al proyecto del Laboratorio, la más destacada de las iniciativas hispano-lusas de la cooperación bilateral en las áreas científicas.
Durante la XXIII Cumbre Ibérica de Braga, los gobiernos de Lisboa y Madrid reafirmaron su propósito de fomentar la investigación, el desarrollo y la innovación en la península ibérica y cerraron los últimos detalles del programa conjunto sobre nanotecnología.
Zapatero manifestó entonces que el laboratorio sería inaugurado por el Rey de España y subrayó la contribución del centro para situar a las dos naciones ibéricas en el liderazgo de la innovación en el siglo XXI. Por su parte, Sócrates sostuvo que ambos países quieren estar presentes en la revolución del conocimiento global para el que son fundamentales proyectos como el de Braga.




