Los gérmenes que ayudan al ganado a digerir el pasto y los gorilas atiborrarse de hojas, pueden ser la clave del éxito de los mamíferos (con nosotros a la cabeza) a la hora de poblar el planeta. Así lo afirma un estudio que ha llegado a la conclusión de que las bacterias ayudaron a muchas especies a evolucionar, y que esta semana se publica en la revistta Science.
El punto de partida para el estudio acepta que las bacterias se adaptan tan bien al cuerpo de sus huéspedes que el kit de gérmenes es casi único para cada especie.
Eso -suponían- podría implicar que las bacterias propias de cada especie animal no sólo evolucionaron al mismo tiempo que ésta sino que parecía que las especies que mejor usaban "sus" bacterias eran las que mejores resultados obtenían en la carrera de la evolución..
En el estudio Jeffrey Gordon y otros colegas suyos de la Washington University, en Saint Louis, analizaron muestras de 60 especies distintas de mamíferos para descubrir que los grupos de carnívoros, herbívoros y omnívoros tienen, cada uno, su propio set de bacterias intestinales.
Según los científicos, la capacidad de los mamíferos de hacerse con nuevas bacterias, que entran en relación simbiótica con sus aparatos digestivos pudo haber ayudado a las especies a evolucionar. Las especies con una fauna intestinal más rica son los herbívoros, ya que necesitan más bacterias para descomponer la celulosa de las plantas.




