El municipio de Bournemouth, en Reino Unido, va a convertirse en el primero del país que cuenta en toda su extensión con una red de banda ancha a escala local capaz de transmitir y recibir datos a 100 Mbit por segundo (100 'megas' de los que ofrecen las operadoras actuales), según informa The Register.
El cableado con fibra óptica de más de 88.000 hogares en todo el pueblo se costará unos 30 millones de libras (unos 38 millones de euros) y se prolongará al menos durante dos años y medio.
Para facilitar la tarea y ahorrar en costes, buena parte de la nueva red se tenderá a través del sistema de alcantarillado, lo que permitirá evitar la excavación de zanjas. Una vez que el tendido llegue por las cloacas frente a la puerta del cliente, se excavará en la acera un diminuto canal de dos centímetros de ancho por 10 de profundidad por el que discurrirá el tramo final del enganche.
Cuando H2O networks, la empresa que se hace cargo del proyecto con el beneplácito del ayuntamiento, lo concluya, los más de 160.000 vecinos de Bornemauth no accederán necesariamente más rápido al conjunto de Internet, pero sí que notarán la diferencia. Podrán recibir vídeo de alta definición en directo, por ejemplo, o lo que es más interesante: intercambiar ficheros entre ellos a la velocidad del rayo.
La empresa espera obtener la mayor parte de sus beneficios, como señala uno de sus ejecutivos a The Register, cobrando a las cadenas de distribución de vídeo por hacer llegar su señal con una calidad desconocida hasta los hogares de sus clientes, que pagarán la mejora en la factura de su operador de televisión digital.




