Un tribunal declaró hoy ilegal, por primera vez en Francia, el repelente auditivo contra el vandalismo juvenil, tras el fallo de una demanda contra ese dispositivo instalado en una residencia veraniega de la localidad de Saint-Brieuc del noroeste de Francia.
Según el magistrado que se pronunció sobre el caso por el procedimiento de urgencia, el dispositivo constituye una "agresión" y está destinado a causar "si no daños corporales, [sí] como mínimo, molestias".
La asociación de comerciantes del balneario de Pléneuf Val-André había denunciado ante la justicia las molestias provocadas por el dispositivo Beethoven, como se le conoce en Francia, instalado el mes pasado en una residencia veraniega del centro urbano con el fin de evitar las concentraciones de jóvenes frente a la puerta de la casa.
No es una "respuesta apropiada"
El juez consideró que el repelente no se puede utilizar como "respuesta apropiada" a los problemas causados por una "animación excesiva" en una calle céntrica.
Asimismo, ordenó al dueño de la casa el pago de 2.000 euros en indemnización y, al constatar que ya había retirado el dispositivo, le prohibió volver a instalarlo, so pena de mil euros de multa diaria.
El abogado de la asociación demandante, Jacky Voisin, dijo estar "satisfecho" porque "es una decisión de principios" y celebró que el tribunal haya reconocido que el aparato causaba efectos molestos tanto en jóvenes como en adultos.
El presidente de la asociación de comerciantes, Yvon Gauthier, apostó, por su parte, porque la sentencia siente jurisprudencia, en declaraciones a medios locales.




