Los científicos pertenecientes al Hinxton Group, una agrupación internacional de investigadores en materia de células madre, ha asegurado esta semana que en unos cinco años se podrían modificar las células normales del cuerpo humano para convertirlas en gametos (espermatozoides u óvulos).
El anuncio, del que se hace eco Science, recuerda que a finales del pasado año ya quedó demostrado que basta con insertar un grupo concreto de genes en células de la piel para transformarlas en células madre pluripotenciales, aquellas que tienen la capacidad de convertirse en cualquier otro tipo de célula especializada.
Como señala la edición 'on-line' de la revista, eso permitiría convertir células adultas en células reproductoras, independientemente del origen de aquéllas, abriendo la puerta a la reproducción de personas que hasta ahora la tienen cerrada.
Desde el punto de vista teórico, esta tecnología también permitiría lo que algunos califican en inglés como "ultimate incest", o incesto máximo: puesto que con una célula adulta se podría generar tanto esperma como óvulos, ambos tipos de células sexuales podrían provenir de la misma persona.
De esa manera, un embrión fecundado a partir de ellos tendría como padre y madre a la misma persona. También sería posible -de momento sólo en teoría- la creación de embriones cuyos padres fuesen del mismo sexo.




