Cuando el pasado mes de marzo los conglomerados de televisión NBC Universal y News Corp. anunciaron que iban a aliarse para lanzar un servicio 'web' para distribuir los vídeos de sus canales en Internet, hartos de ver cómo YouTube los utilizaba para ganar dinero con la publicidad, dejaron una cuestión pendiente por confirmar: el nombre.
Como cuenta hoy el diario The New York Times, cinco meses después de ese anuncio, y con sorna de Google de por medio -sugirió para la alianza el nombre Clown company (literalmente, "compañía payasa")-, NBC y News Corp. han bautizado el invento: Hulu.
Un nombre insulso y que no significa nada, como es habitual en los grandes servicios de internet, pero con graves consecuencias. Es casi idéntico a Lulu, un servicio que desde hace años permite a los usuarios editar y vender fácilmente sus propios libros a través de Internet, saltando directamente por encima de las grandes editoriales.
La demanda de la compañía, que es muy conocida, pero cuya envergadura palidece ante la de sus contendientes, no se ha hecho esperar. Bob Young, fundador de esta novedosa auto-editora acusa a NBC y a News Corp de haber infringido su marca registrada, y de haber incurrido en competencia desleal. "Los consumidores se confundirán, y Lulu resultará dañada de forma irreparable", ha vaticinado Young en su demanda.
Ninguna de las dos fundadoras de Hulu ha querido realizar comentarios al caso, pero el diario recuerda que Young no es un novato en esto de jugar a David contra Goliath. El ejecutivo era a finales de la década pasada el consejero delegado de Red Hat, uno de los grandes de Linux, y entonces ya tuvo sus momentos de gloria pública al denunciar algunas de las escaramuzas empresariales de Microsoft contra la compañía que dirigía.




