Representantes de los 47 estados miembros del Consejo de Europa darán un impulso político el próximo martes en Madrid al Convenio de Prevención del Terrorismo, que España ve como "un paso más" en la criminalización de esa amenaza, informaron fuentes del Ministerio español de Asuntos Exteriores.
La primera reunión de seguimiento del convenio, que entró en vigor en julio de 2007, tendrá lugar coincidiendo con la celebración en Madrid de la 119 sesión del Comité de Ministros del Consejo de Europa, que pondrá fin a la presidencia española de este organismo.
El acuerdo, que se abrió a la firma en mayo de 2005, fue suscrito por todos los países miembros, salvo la República Checa, Liechtenstein y Mónaco, y ratificado hasta la fecha por 19 de ellos.
Es el primer convenio que trata como delito penal la incitación al terrorismo, el reclutamiento y el entrenamiento con fines terroristas.
Estas conductas se consideran delito "con independencia de que el acto terrorista en sí se produzca o no", agregaron las fuentes.
Países europeos como Alemania, Bélgica, Holanda, Irlanda, Italia, Portugal, Turquía y el Reino Unido aún no han ratificado el Convenio, del que España se convirtió en parte el pasado mes de febrero.
En la reunión del martes será adoptada una declaración política que aboga por que todos aquellos estados miembros que no hayan ratificado el texto lo hagan y por que todos los países se comprometan a cumplir las disposiciones previstas en el mismo.
El Convenio para la Prevención del Terrorismo refuerza la cooperación internacional en este ámbito, al modificar algunos procedimientos en materia de extradición y ayuda judicial mutua, y recoge la obligación de investigar de los Estados.
Al mismo tiempo, trata a las víctimas del terrorismo como "parte esencial" en el análisis de esa lacra y establece acuerdos para darles protección y apoyo, sobre todo, en los ámbitos de las ayudas financieras y las indemnizaciones.
El Convenio está abierto a la firma de países que no son miembros del Consejo de Europa y, de hecho, en la reunión del martes participarán como observadores representantes de Canadá, México y EEUU, entre otros países, que se espera que lo firmen y ratifiquen "a corto plazo", según las fuentes españolas.

