Para las que prefieran no esperar e iniciarse ya en las mieles del erotismo cafetómano, ahí va la receta del helado de café. Exquisita, explosiva, excitante y mucho más refrescante que una taza café “a pelo”:
Ingredientes:
-750 mililitros de leche
-90 gramos de café molido
-5 yemas de huevo
-Una pizca de sal
-150 g. de azúcar refinada
-300 ml. de crema de leche
-25 g. de almendras tostadas y picadas para decorar
Preparación:
Primero, se calienta la leche con el café molido, sin que llegue a hervir. Después se deja enfriar un poco hasta que esté tibia y se cuela, se vierte en una cacerola y se calienta al baño maría, añadiendo poco a poco el resto del azúcar.
Para continuar, se vierte la mitad de la leche sobre las yemas y se continúa batiendo. El conjunto resultante se echa sobre la leche restante y se cocina al baño maría revolviendo con una cuchara de madera hasta que la mezcla se pegue al dorso de ella la mezcla (como una crema inglesa). Cuando esté lista, se deja enfriar y luego se pasa por un colador de maya fina. Para que no se forme una capa de "piel" mientras se enfría, hay que ir revolviendo cada cierto tiempo.
(Si la mezcla se corta, se puede batir una yema en otro bol y colar la mezcla sobre esta, batiendo constantemente para rehacer le emulsión).
Para terminar, se bate bien la crema hasta que esté dura y se le añade la mezcla anterior, ya fría. El conjunto se congela en una máquina de hacer helados o en un molde que se removerá de vez en cuando, en el congelador, hasta que esté solidificado el helado.
Como toque final, se puede espolvorear el helado con almendras molidas.
Nota: Para que el helado no se cristalice al congelar, se puede sustituir el azúcar por miel (90 g.).




