El cine y los besos siempre han sentido una irresistible atracción. No en vano, en The Kiss (William Heise, 1896), una de las primeras películas exhibidas en público, ya había un ósculo de 47 segundos que provocó un gran escándalo, a pesar de que los protagonistas, May Irwin y John Rice, estaban felizmente casados. Esto desencadenó una larga ola de puritanismo cinematográfico que fue suavizada, poco a poco, por Hollywood. Hoy, raro es el filme que no tiene un gran beso, por lo menos. Veamos algunos de los más espectaculares:
Beso entre el centeno: Jonathan Rhyss-Meyers y Scarlett Johansson en Match Point (Woody Allen, 2005).
Beso francoitaliano: Bernard Campan y Monica Bellucci en ¿Cuánto me amas? (Bertrand Blier, 2005).
Beso de ninfa: Jeremy Irons y Dominique Swain en Lolita (Adrian Lyne, 1997).
Beso lésbico: Sarah Michelle Gellar y Selma Blair en Crueles intenciones (Roger Cumble, 1999).
Beso arácnido: Tobey Maguire y Kirsten Dunst en Spiderman (Sam Reimi, 2002).




