Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, en el lugar del atentado
Reuters
El presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla ha reprochado este lunes al Partido Nacionalista Vasco (PNV) y al Gobierno vasco que "pongan el grito en el cielo" cuando se actúa en el plano judicial contra la banda terrorista ETA, en alusión a las declaraciones sobre la ilegalización de ANV y PCTV y las penas de cárcel para los miembros de Gestoras.
Además, Revilla ha sido especialmente duro con el papel del PNV y el lehendakari Juan José Ibarretxe. El presidente cántabro ha criticado la "ambigüedad calculada y cómplice" del PNV y la "deriva peligrosísima" de Ibarretxe, lamentando que "no se dan cuenta que es su pueblo quien sufre las consecuencias".
En declaraciones a Europa Press, Revilla -quien se desplazó a las inmediaciones del Patronato Virgen del Puerto en Santoña, donde explotó esta madrugada una bomba-, ha asegurado que en la lucha contra el terrorismo, "Del Rey para abajo, todos tenemos que tener la misma postura".
Así, ha criticado que "cuando el Estado de Derecho actúa con contundencia", se oye a "todo el PNV y el Gobierno vasco poner el grito en el cielo", en un actitud que "ayuda" a que la banda "siga funcionando".
"Etarras de corbata"
Revilla ha afirmado que hay "dos ETAS", en las que conviven "los mismos asesinos, con distintos papeles" y ha explicado que además de los que "han puesto la bomba", también forman parte de la banda "los que dan las ruedas de prensa y los que están en los Ayuntamientos y en el Parlamento", en alusión a los partidos del entorno abertzale, a quienes denominó "etarras de corbata".
El presidente cántabro ha matizado que el PNV "no pone las bombas" y está "contra ETA", pero ha incidido en que su actitud "ayuda a que sigan funcionando", cuando en realidad sólo debería tenerse un objetivo, "acabar con los psicópatas", en lugar de plantear "referendums ilegales" y trasladarlos a Estrasburgo cuando se rechacen.
Tergiversación de sus palabras
Horas más tarde, Revilla ha asegurado que "no duda" de que el PNV "quiera acabar con ETA", pero ha opinado que "se puede hacer mucho más de lo que se está haciendo".
Esas han sido sus palabras después de que el propio lehendakari Juan José Ibarretxe y el consejero vasco de Interior Javier Balzasalieran al paso de sus acusaciones iniciales. Ibarretxe ha asegurado que "nadie puede decir que sus ideas den oxígeno a ETA" y Balza ha afirmado que las palabras de Revilla son "un regalo" para la banda terrorista.
El presidente cántabro considera que sus primeras afirmaciones han sido tergiversadas cuando, tras el atentado, dijo que quería "señalar muy claramente al PNV y al lehendakari Juan José Ibarretxe".
Revilla ha insistido en que no culpa al PNV, pero le ha pedido que reflexione, ya que ha opinado que no se pueden hacer "declaraciones poco solidarias y edificantes" como las que, a su juicio, hizo el lehendakari después de la ilegalización de ANV por parte del Tribunal Supremo.






