El 'voto útil' es una cuerda que se va tensando según se acerca el día de las elecciones. En un extremo se encuentra el PSOE, que relativiza los votos a Izquierda Unida llamando a sus votantes con el fin de "agrupar el voto del centro-izquierda", tal y como ha explicado la candidata socialista por Valencia, María Teresa Fernández de la Vega. En el otro lado de la cuerda tira, con más desesperación, Izquierda Unida, que defiende que "el 'voto útil' real es que el resta escaños al PP" y "evita mayorías absolutas del PSOE", para que el candidato socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, no acabe "como Felipe González, lejos de la izquierda, "envanecido, prepotente y con el síndrome de la Moncloa".
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En una entrevista en La Mirada Crítica de Telecinco, De la Vega hizo un llamamiento a los ciudadanos para que acudan el próximo día 9 "masivamente" a votar, y que la opción socialista recabe el apoyo del conjunto de la ciudadanía que va "del centro a la izquierda". Destacó que "agrupando el voto es la única manera de derrotar a la derecha".
El candidato por Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, inició por su parte la campaña clamando contra el bipartidismo que quieren imponer, a su juicio, PP y PSOE, y denunciando la "inutilidad" del 'voto útil' a los socialistas. Para ello, volvió a exigir que se le devuelva la "transfusión roja" de votos prestados al PSOE por los votantes de IU en 2004 y que se incorporen a su electorado los jóvenes, las mujeres y los "socialistas de verdad".
Si sus cálculos se cumplen, Izquierda Unida obtendría siete diputados. De esta forma "el PSOE se vería obligado a pactar un programa de Gobierno, que incluya algún ministerio para el banquillo de Izquierda Unida".
Para potenciar su postura, Izquierda Unida ha publicado un vídeo y un PDF en el que asegura que, en las elecciones de 2004, el "supuesto 'voto útil' benefició a la derecha otorgándole 12 escaños de los que 5 deberían haber sido de Izquierda Unida".
En estos documentos, el partido hace alusión a la "injusticia de la Ley D´Hont" y explica la amplia diferencia entre los votos que le suponen a IU conseguir un escaño en comparación con el PP y el PSOE, cuatro veces más.
A favor y en contra
Los partidarios del 'voto útil' resaltan el aspecto positivo de concentrar el poder para agilizar el proceso legislativo y asegurar el cumplimiento de un proyecto político concreto, en lugar de una legislatura plural, aunque en el aire.
En general, los candidatos o partidos que aparecen como posibles receptores de este tipo de adhesiones, suelen pedir el voto a los asiduos de partidos cercanos en ideología, o a los indecisos. Otro argumento recurrente es el de pedir el voto en aras de derrotar al gran partido contrario, "todo a una".
Los detractores del "voto útil" cuestionan la moralidad de pedir el voto por defecto, cuando los principios de la democracia consisten en votar al partido que realmente defiende tus ideas o tus intereses, al margen de que pueda ganar o no. Los que se oponen a esta práctica suele calificarlo como un arma de doble filo que da más poder a los que ya lo tienen y silencia a las minorías. Según esta postura, el 'voto útil' favorece el bipartidismo e impide el crecimiento de nuevas alternativas.





