El pleno empleo, las propuestas fiscales o la subida de las pensiones y del salario mínimo son algunas de las iniciativas que copan las ofertas electorales de PSOE, PP e IU y que convierten a la economía en la "estrella" de sus respectivos programas, con la mirada puesta en los comicios del 9 de marzo.
Comparando las distintas propuestas que existen para las próximas elecciones generales, en muchas ocasiones las promesas parecen calcadas, y se puede llegar a creer que sólo cambia el medio para alcanzar los mismos objetivos.
Así, mientras el PSOE sostiene que creará dos millones de puestos de trabajo, el PP eleva esta cifra hasta los 2,5 millones, y cuando los socialistas dicen que crearán 300.000 nuevas plazas de guardería, los "populares" suben su apuesta hasta las 400.000,
No obstante, muchas siguen siendo las cosas que les separan, y muchísimas las dispares ofertas electorales que hacen unos y otros.
Sin olvidarse de la política social, que los socialistas han tomado como su bandera en la legislatura que acaba de finalizar, el PSOE centra buena parte de sus ofrecimientos electorales en materia económica.
De este modo, además de la creación de los citados dos millones de puestos de trabajo, quiere seguir aumentando el salario mínimo interprofesional hasta los 800 euros mensuales en 2012, mejorar todas las pensiones y suprimir el Impuesto de Patrimonio.
Familia
Respecto al ámbito de la familia, sugiere ampliar el permiso de maternidad a las familias monoparentales y duplicar la licencia de paternidad hasta los 30 días, además de estimular que los hombres accedan a medidas de reducción de jornada o excedencia para avanzar en el reparto de las responsabilidades familiares.
Aboga asimismo por promover una reflexión para una posible modificación de la ley del aborto, aprobar una ley integral de igualdad de trato y contra la discriminación e incrementar las becas para que lleguen al 50% de los alumnos de secundaria y al 30% de los de educación superior.
El PSOE apuesta por promover 30.000 viviendas para colectivos específicos en régimen de alquiler o usufructo y pretende fomentar la utilización de biocarburantes.
Con el fin de recuperar el consenso para "construir España entre todos", uno de los desafíos electorales fundamentales del PP es derrotar a ETA, para lo cual aspira por "restablecer la vigencia" del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo.
Sin duda, entre los más llamativos compromisos adquiridos por el PP poco después del verano se encuentra su polémica rebaja del IRPF, que eximirá de pagar este impuesto a quienes paguen menos de 16.000 euros.
Ya en plena precampaña, no menos controvertido ha sido el "contrato de integración" para inmigrantes o la siembra de 500 millones de árboles.
En materia territorial, plantea someter al debate político y al consenso del resto de partidos una reforma de la Constitución, que exija una mayoría de dos tercios de las Cortes para las reformas estatutarias.
Reforma de la Ley Electoral
También desea el PP reformar la Ley Electoral, para garantizar que los ayuntamientos sean gobernados por la candidatura más votada, eliminar la asignatura de Educación para la Ciudadanía e incorporar 30.000 nuevos policías y guardias civiles.
Izquierda Unida, mientras tanto, propone la reforma de la Ley Electoral, al considerar que la actual es injusta y les perjudica, porque, a pesar de ser la tercera fuerza política en número de votos, sólo consiguieron cinco diputados en la legislatura recién acabada.
La eliminación inmediata de los acuerdos con el Vaticano es otra de sus propuestas estrella, incluidos los conciertos económicos educativos con la Iglesia, a fin de avanzar hacia una escuela laica y completamente pública.
Un plan contra la homofobia, progresividad fiscal, una ley de convergencia en gasto social con la Unión Europea, un referéndum sobre el modelo de Estado, la firma de un pacto de todas las fuerzas políticas y sociales para derrotar a ETA y una norma de energías renovables son otras de las iniciativas recogidas en su programa electoral.
La federación también incluye crear la figura del defensor del elector, así como salir de la OTAN, eliminar la Audiencia Nacional y reducir el precio de los preservativos a un nivel "simbólico".





