El Congreso ha aprobado esta mañana la reforma del mercado laboral del Gobierno. Con las críticas de todos los grupos por llegar tarde, sin acuerdo con los agentes sociales, por abaratar el despido y generalizarlo y porque, dicen, no va a resolver el problema de la temporalidad. Pese a todo ello, pese a haber provocado la convocatoria de una huelga general, se ha aprobado.
Con el texto ya sólo pendiente de ser publicado en el BOE -aunque lleva un más de un mes en vigor- se generaliza el contrato de fomento del empleo (con 33 días de indemnización por año trabajado), se abre la puerta al despido objetivo (20 días de indemnización) por causas económicas en las empresas y se flexibiliza la capacidad de las compañías para adaptar jornadas laborales (y salarios).
El PSOE ha conseguido tumbar en la Cámara Baja las enmiendas que PP, CiU y PNV habían introducido y que, a ojos de los socialistas, endurecían un texto que el ala izquierda parlamentaria ya considera regresivo. Sólo una enmienda del BNG sobre el cobro de prestaciones ha pasado la criba. Para lograr este resultado el PSOE ha ido jugando con la aritmética parlamentaria para apoyarse en un grupo u otro según la enmienda a apoyar o rechazar.
La nueva reforma laboral sí mantendrá sus dos mayores novedades respecto al texto que salió originalmente del Congreso. Los desempleados tendrán 30 y no 100 días para rechazar un curso formativo y se concretan las causas económicas para el despido objetivo (de 20 días de indemnización), que podrá justificarse por pérdidas "actuales o previstas" o la "disminución persistente del nivel de ingresos". Es en este punto donde el Congreso ha suprimido un punto y coma que introdujo CiU en el Senado que, según el PSOE, "desvirtuaba" y "ampliaba" los supuestos, informa Europa Press.
El Congreso también harechazo el endurecimiento de las condiciones para que un trabajador temporal pase a fijo. La norma original decía que cuando un empleado concatenara tres años como eventual en una empresa pasara a fijo. CiU introdujo el matiz de que hubiera desempeñado el mismo puesto y las mismas funciones, abriendo la puerta al criterio de la empresa. El Congreso ha rechazado esta enmienda.
La última gran modificación atañe al absentismo laboral, una de las lacras del mercado. Por un lado se establece como causa para el despido objetivo, pero se fija en un límite del 20% de las jornadas hábiles durante dos meses consecutivos, o el 25% a lo largo de cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de un año, siempre que la media de la plantilla no supere el 2,5%, informa Europa Press, después de que el PSOE lograra eliminar una enmienda del PNV que suprimía este umbral mínimo.




