La Asociación de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFAS) ha denunciado hoy que este colectivo vive "en un régimen de apartheid profesional", tras anunciar que ha recurrido la convocatoria de ingreso por promoción en los centros militares de formación.
Así lo asegura en un comunicado remitido a los medios de comunicación, en el que precisa que ha recurrido la resolución por la que se convocan los procesos de selección para el ingreso en los centros docentes militares de formación.
Se refiere, en concreto, a la norma que fija los criterios para acceder, como militar de carrera, a los cuerpos generales, cuerpo de Infantería de Marina y Cuerpos de Intendencia.
La ASFAS explica que el recurso se basa "en la quiebra de los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad" en relación a los requisitos de acceso y titulación exigida a los suboficiales.
Así, denuncia que la convocatoria actual para ingresar fija unos criterios de acceso más amplios para los suboficiales que para el resto de concursantes porque, además de realizar las pruebas comunes para cualquier opositor, deben superar otra de conocimientos y acreditar un determinado nivel de inglés.
Asegura además que "cuando se trata de aspirantes con titulación universitaria previa, el agravio todavía es mayor", porque para acceder a las mismas escalas y empleos, a unos militares se les amplía el abanico de estudios necesarios a cualquier diplomatura o primer ciclo universitario.
Sin embargo, para otros, los suboficiales, añade el comunicado, se les restringe dicho abanico dejando fuera licenciaturas como Derecho, Geografía e Historia, Filosofía, Psicología o cualquier Filología o diplomaturas como Empresariales o Gestión y Administración Pública.
Ante este hecho, esta Asociación de Suboficiales de las Fuerzas Armadas se hace la siguiente pregunta: "¿Dónde están los derechos constitucionales de igualdad, mérito y capacidad?"
Tras denunciar que la "columna vertebral de los ejércitos (...) se está rompiendo", sin que nadie piense en "ponerle remedio", la ASFAS califica de "increíble" que en pleno siglo XXI, los suboficiales de las FFAA vivan "en un régimen de apartheid profesional".




