El PSOE y el PP han movilizado hoy a todos sus diputados, incluidos el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, para asistir a la votación del pleno del Congreso, que se esperaba muy ajustada, sobre el polémico aumento del IVA, que finalmente se ha mantenido.
Ya se preveía el fracaso de la moción del grupo popular, después de que el PNV y CC ratificaran su compromiso con los Presupuestos Generales del Estado para 2010, a los que dieron su apoyo el pasado mes de diciembre y que recogían el incremento del IVA.
No es usual que Zapatero o Rajoy asistan los martes a la sesión plenaria de la Cámara Baja, jornada en la que habitualmente se debaten las proposiciones no de ley y las mociones consecuencia de interpelaciones, como en este caso.
Pero la votación de hoy se preveía muy ajustada, ante posibles ausencias de diputados en las filas de unos y otros -no estaba, por ejemplo, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos- e imprevistos de último momento.
De hecho, así ha sido, puesto que de los 347 diputados presentes, 170 han votado a favor de la iniciativa del PP y 176 en contra; además se ha contabilizado una abstención, por error, que ha sido la del veterano diputado del grupo popular Vicente Martínez Pujalte.
Al defender su moción, el portavoz del PP en materia económica, Cristóbal Montoro, ha aprovechado la presencia de Zapatero en su escaño para, desde la tribuna, dirigirse a él personalmente a fin de sugerirle que ordenara al grupo socialista que votara a favor de retirar la subida del IVA.




