El presidente del Congreso, José Bono, ha advertido hoy de que la Constitución "no es infinitamente flexible" porque "tiene límites", y ha explicado que, como ocurre con los deportes, establece los límites del campo del juego, el cual "para ser limpio exige respeto al árbitro y sometimiento a las reglas".
"Y no hay regla ni ley que valga si está en contra de la norma suprema", ha subrayado en el discurso que ha pronunciado en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso, durante la recepción conmemorativa del XXXI aniversario de la aprobación de la Carta Magna.
Escuchaban sus palabras ante el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, varios ministros, dirigentes políticos y cuatro presidentes autonómicos, entre ellos el lehendakari Patxi López y el presidente de la Generalitat, José Montilla.




