Cuatro capitanes del Ejército del Aire se integrarán en el grupo de pilotos de élite de los aviones de combate de la OTAN que participan en misiones aéreas internacionales, tras superar el primer curso del Programa de Liderazgo Táctico (TLP) que se realiza en la base aérea de Albacete.
Los pilotos españoles, todos ellos capitanes pertenecientes al Ala 14 del Ejército del Aire, participan en este curso que ha comenzado hoy y en el que están implicados 32 aviones de combate, unas 520 personas y medio centenar de formadores especializados.
Desde hoy, "cazas" de siete países de la OTAN, entre ellos F-15 estadounidenses, Tornados alemanes e italianos, Harrier ingleses y F-18 y Mirage F-1 españoles, realizan ejercicios de vuelo, con simulaciones de operaciones reales aunque sin armamento, sobre los cielos y mares españoles.
Los pilotos españoles, con sus aviones Mirage F-1, forman parte de los 30 pilotos de siete países de la Alianza que están recibiendo el curso.
El objetivo del curso es dar entrenamiento realista a las tripulaciones dentro de las restricciones propias de tiempo de paz y en cada uno de los ejercicios que realizan diariamente se enfrentan a situaciones diferentes, desde un rescate de heridos hasta un ataque contra una amenaza terrorista.
Este es el primer curso de vuelo del TPL que organiza España y este año se programarán seis más, de cuatro semanas de duración cada uno.
La plantilla del TPL, que se inauguró de forma oficial el pasado mes de octubre, está formada por unos 55 personas y a su mando se encuentra el coronel Ignacio Bengoechea.
El coronel ha destacado a Efe que se trata de un "centro de excelencia" de los diez países de la OTAN promotores del TPL y ha agregado que albergarlo en Albacete supone prestigio para España.
Tras indicar que para el TPL cuenta con un presupuesto de 5 millones de euros para este año, el coronel Bengoechea ha recalcado que el curso forma a pilotos "ya muy cualificados", por lo que lo ha calificado de máster.
La instalación del TPL en Albacete, que ha tomado el relevo a la base de Florennes (Bélgica), ha supuesto unas inversiones en infraestructuras y equipamiento de unos 32 millones de euros, una cantidad que ha tenido y está teniendo gran impacto en las empresas y población de esta ciudad castellano-manchega.
Uno de los formadores, el comandante español Manuel Abadía, ha resaltado que para los pilotos de cazas este es uno de los cursos más importantes y una de las máximas aspiraciones.
En la misma línea se ha pronunciado el teniente coronel, Jesús Fernández, número dos del TPL, quien ha añadido que para los pilotos supone ponerse al máximo nivel de la OTAN.




