La Generalitat "acatará" la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut aunque, si es negativa, se buscarán otras vías para mantener los niveles de autogobierno que otorga esta ley orgánica, ha asegurado el conseller de Interior, Relaciones Institucionales y Participación y número 3 del Govern, Joan Saura (ICV-EUiA). Ha añadido que el Estatut no sólo es una ley orgánica, sino un pacto político entre Cataluña y España que deberá "rehacerse" si la sentencia aprecia inconstitucionalidades en algunos de los aspectos "más importantes" del Estatut, aunque no ofreció más concreciones.
En la rueda de prensa posterior al Consell Executiu, Saura ha querido cerrar la polémica de este mes de agosto sobre la respuesta que hay que dar desde Cataluña ante un eventual recorte, y ha asegurado que el Govern declina poner sobre la mesa este asunto antes de que se haga pública la sentencia, sin descartar una cumbre de líderes políticos catalanes ante una sentencia negativa.
También ha expresado que el Govern se opondrá a manifestaciones 'preventivas' contrarias a un posible recorte, como durante estas últimas semanas ha propuesto el vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira (ERC), y que ha secundado el ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall.
Recalca la unidad del tripartito, que apelará al artículo 150.2
En cualquier caso, Saura ha querido enfatizar que el Govern está plenamente unido y cohesionado sobre el Estatut. En caso de que el TC diga que es inconstitucional que la Generalitat pueda tener competencias consideradas estatales, Saura ha recordado que el Govern apelará al artículo 150.2 de la Constitución, que dice que "el Estado podrá transferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante Ley Orgánica, facultades correspondientes a materia de titularidad estatal".




