Uno de los dirigentes de la coalición pro-occidental que asumirá en breve el control del nuevo Parlamento de Moldavia adelantó hoy la posibilidad de celebrar un referéndum sobre el ingreso en la OTAN, algo ahora imposible por el estatus neutral del país.
"No descartamos organizar dentro de dos o tres años un referéndum sobre este asunto", dijo Vlad Filat, líder del Partido Democrático Liberal, a la agencia rusa Interfax sobre la eventualidad de modificar la Constitución, que refrenda la neutralidad del país.
El cambio de la Carta Magna "puede estudiarse en el futuro, pero será el pueblo, y no los políticos, el que tomará la decisión", insistió Filat, quien, acorde a filtraciones, según el acuerdo de coalición será el presidente del nuevo Parlamento moldavo.
En su opinión, antes de convocar un plebiscito hay que "informar a la población sobre qué es la OTAN actualmente, cuáles son sus objetivos y qué ventajas y desventajas puede traer a Moldavia el ser miembro" de la Alianza Atlántica.
Filat no comentó en qué medida podría complicar el eventual ingreso del país en la OTAN el conflicto latente con la región separatista y pro-rusa de Cisdniéster, que todavía alberga tropas rusas no obstante el estatus neutral de Moldavia.
Por otra parte, Filat -firme partidario del ingreso en la Unión Europea (UE), siguiendo el ejemplo de la vecina Rumanía, con la que Moldavia comparte historia e idioma-, opinó que el país no obtiene ningún provecho de su pertenencia a la pos-soviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), liderada por Rusia.
"La CEI es una organización que nació muerta, y en su estado actual, sin reorganización, no tiene ninguna perspectiva", indicó en una crítica a la política de amistad con Moscú llevada a cabo por el Partido de los Comunistas, que gobernó Moldavia desde 2001.
Los cuatro partidos que en las recientes elecciones arrebataron a los comunistas el control del Parlamento moldavo, crearon el pasado día 8 la coalición mayoritaria Por la Integración Europea que podrá elegir Gobierno y que se propone conducir a Moldavia a la UE.
En las elecciones extraordinarias del 29 de julio estas cuatro fuerzas políticas obtuvieron 53 de los 101 escaños del Legislativo moldavo.
Estos asientos son suficientes para controlar la Cámara y formar Gobierno (52 escaños), pero no para elegir al presidente del país, lo que en Moldavia es prerrogativa del Legislativo y para lo cual se requieren al menos 61 diputados, tres quintas partes del total.
El anterior Parlamento, formado tras los comicios del 5 de abril, fue disuelto precisamente por su incapacidad para elegir al jefe de Estado.
A su vez, también los liberales necesitan ahora votos comunistas para evitar que se repita el empate, pues la Constitución prohíbe disolver el Parlamento dos veces al mismo año y permitiría gobernar hasta 2010 al presidente saliente y líder del PC, Vladímir Voronin.
Mientras, Voronin tiene previsto visitar mañana viernes Rusia para celebrar consultas con el líder ruso, Dmitri Medvédev, de cara a la sesión inaugural del nuevo Paramento moldavo, prevista para el 28 de agosto.




