En su intervención ante el consejo nacional de Convergència, reunido hoy en Bellaterra (Barcelona), Mas ha metido así presión a ERC, el flanco más reticente del tripartito a firmar el acuerdo de financiación y cuya dirección debe decidir mañana si se suma al pacto o lo sigue considerando inasumible por insuficiente.
A Mas le ha alarmado el hecho de que los tres socios del Govern se hayan mostrado dispuestos a aceptar que el modelo de financiación entre a pleno rendimiento no a partir del tercer año de aplicación, como estipula el Estatuto, sino a partir del cuarto.
"Todo pacto que haga el gobierno de la Generalitat, sean los tres partidos, sean dos o sea uno, y que vaya más allá del 31 de diciembre de 2011, lo consideraremos ilegal", ha proclamado.




