La campaña electoral para las elecciones presidenciales en Mauritania, cuya primera vuelta se celebrará el próximo 18 de julio, comenzó hoy con diez candidatos en liza, entre ellos el ex jefe de la Junta Militar y "hombre fuerte" del país, Mohamed Uld Abdelaziz.
El Consejo Constitucional mauritano hizo pública la lista de los diez candidatos que aspirarán a ser elegidos en los comicios, que tendrán una segunda vuelta el 1 de agosto si ningún candidato alcanza la mayoría absoluta en la primera.
Además, durante esta noche se hizo oficial la composición de la nueva Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI), que deberá velar por la limpieza de los comicios, como pactaron los militares golpistas y la oposición en el reciente Acuerdo de Dakar.
La lista de candidatos presidenciales la encabeza Uld Abdelaziz, que por el momento se perfila como el principal favorito.
Junto a él, en las papeletas estarán el líder de la oposición parlamentaria y presidente de la Agrupación de Fuerzas Democráticas (RFD), Ahmed Uld Dadah, y el presidente del Parlamento y cabeza de la Alianza Popular Progresista (APP), Mesaud Uld Buljeir.
Asimismo, aparece como candidato el antiguo presidente del país y jefe de la Junta Militar que dirigió la transición hacia la democracia en el país entre 2005 y 2007, el coronel Ely Uld Mohamed Vall.
Pese a que uno de los aspirantes, Kane Hamidu, trató de impugnar la candidatura de Vall, finalmente el Consejo lo rechazó.
Asimismo, hoy se conoció que Sid'Ahmed Uld Deye, antiguo diplomático y ex ministro mauritano, será el presidente de la CENI, en sustitución de Cheij Saadbuh Camara, que había sido designado por la Junta Militar de Abdelaziz.
La recomposición de la CENI y la formación de un Gobierno provisional de unidad nacional (que se logró el pasado sábado) son dos de las principales cláusulas del Acuerdo de Dakar, alcanzado en la capital senegalesa el pasado 4 de junio entre los militares golpistas y la oposición.
Este pacto sacó al país de la parálisis en la que vivía inmerso después de que, el 6 de agosto del año pasado, un golpe de Estado incruento dirigido por el general Abdelaziz derribase el gobierno salido de las urnas de Sidi Mohamed Uld Cheij Abdalahi.




