No hay unanimidad en el seno de la Unión Europea sobre la retirada de sus embajadores de Honduras, confirmó hoy una portavoz oficial de la nueva Presidencia sueca de turno de la UE.
"El asunto se discute en Bruselas hoy día, la discusión no ha terminado por el momento, pero no hay unanimidad en la cuestión de los embajadores", afirmó en Estocolmo la embajadora Cecilia Julin, jefa del departamento de Información y Comunicación del Ministerio sueco de Asuntos Exteriores.
Según la fuente, sólo cuatro países de la UE tienen embajadas en Tegucigalpa: España, Francia, Italia y Alemania.
El Gobierno español tomó hoy la iniciativa con la llamada a consultas de su embajador, medida con la que pretende mostrar su "firmeza" en el rechazo al golpe militar.
El diplomático Ignacio Rupérez fue llamado a Madrid, dentro de los esfuerzos internacionales dirigidos "al restablecimiento de la institucionalidad democrática" en el país centroamericano, anunció el Ministerio español de Asuntos Exteriores.
Suecia, que ejerce desde hoy la Presidencia semestral de la UE, carece de embajada en Honduras, pero su representación en Guatemala "está siguiendo muy de cerca la situación", aseguró Julin.
La diplomática sueca reconoció que el golpe de Estado en Honduras plantea "problemas" para la continuación de las negociaciones de un amplio acuerdo de asociación regional entre la Unión y los países centroamericanos.
No obstante, indicó que la nueva Presidencia comunitaria va a "seguir trabajando" en la dirección de un acuerdo, pues "hay que tener esperanza".

