El ministro de Asuntos Exteriores nipón, Hirofumi Nakasone, pidió hoy a Irán una resolución pacífica de las protestas postelectorales en Teherán y aseguró que "Japón está muy preocupado" por la situación, informó la agencia local Kyodo.
"Una situación que produce víctimas debe ser evitada, por ello pedimos firmemente una resolución pacífica", dijo Nakasone en rueda de prensa.
El ministro nipón también recordó que "las diferencias de opinión y argumentos deben ser respetadas", después de que este fin de semana 19 personas perdiesen la vida en los choques callejeros entre los partidarios del líder opositor Mir Hosein Musaví y las fuerzas de Seguridad iraníes.
Asímismo, Nakasone pidió a Irán que maneje la situación de la manera más abierta posible, ya que la comunidad internacional está muy pendiente de las consecuencias de las elecciones iraníes del pasado 12 de junio, según Kyodo.
El ministro de Asuntos Exteriores japonés mostró también su preocupación por la detención y expulsión de periodistas durante las protestas en Teherán.
Irán es escenario desde hace más de una semana de protestas diarias y enfrentamientos entre la oposición y las fuerzas de Seguridad, en la que además de muertos y heridos en un número imposible de verificar por la prensa internacional dadas las restricciones impuestas por el régimen, centenares de personas han sido detenidas.




