El buque escuela mexicano "Cuauhtémoc" llegó hoy al puerto nipón de Onjuku para conmemorar los 400 años de amistad de México con Japón, que surgieron en estas costas en 1609 con el rescate de los tripulantes del velero "San Francisco".
Los habitantes y las autoridades de la localidad de Onjuku, en la provincia de Chiba, cercana a Tokio, recibieron a los marinos y al embajador de México en Japón, Miguel Ruiz-Cabañas en una celebración que la legación mexicana calificó de "emocionante".
El buque de 1.800 toneladas llegó a Onjuku procedente de Tokio con sus algo más de 260 tripulantes en la última etapa de su viaje por Japón, antes de partir mañana mismo hacia San Francisco (EEUU), desde donde regresará a México.
En el puerto de Onjuku, ambos países conmemoran un acontecimiento sucedido en 1609 y que México considera el inicio de las relaciones de amistad con Japón.
Aquel año, el velero "San Francisco", propiedad de la Corona española y procedente de Filipinas con destino a Acapulco (México), naufragó frente a las costas de Onjuku.
Cerca de la mitad de los 663 "novohispanos", nombre con el que se conocía a los habitantes del actual México cuando pertenecía a la Corona española, consiguieron salvar su vida gracias a la ayuda de los habitantes del pueblo de Onjuku.
Posteriormente, el shogun (jefe militar japonés) de la zona les cedió un barco para que regresaran a tierras mexicanas.
Con este motivo Ruiz-Cabañas y el alcalde de Onjuku, Yoshihiro Ishida, se dirigieron a los asistentes, la mayoría habitantes de la localidad nipona, desde el puerto, para posteriormente realizar un acto en el obelisco que conmemora el rescate de 1609.
Este será el último de los actos de conmemoración de esa fecha en los que participará el buque "Cuauhtémoc", que atracó anteriormente en Yokohama, coincidiendo con el 150 aniversario de su puerto, y en Tokio, donde permaneció cinco días.
La población de Onjuku, que ondeaba banderas de ambos países, participó activamente en los actos y asistieron a la bienvenida que le dispensó la tripulación "Cuauhtémoc" desde lo alto del velero.
La población de Onjuku está muy unida a México debido a los acontecimientos de 1609 que motivaron en 1978 la vista a la localidad de unos 8.000 habitantes del entonces presidente mexicano, José López Portillo.

