La historia reciente del Líbano ha estado marcada por una cruenta guerra civil (1975-1989) entre cristianos y musulmanes, que provocó 150.000 muertos, 200.000 heridos y 17.000 desaparecidos.
Los Acuerdos de Taif del 22 de octubre de 1989 pusieron oficialmente fin al conflicto, pero fue necesario un año más para restablecer el orden, que llegó el 14 de octubre de 1990, cuando los sirios expulsaron al general Michel Aoun, que había formado un Gobierno militar cristiano paralelo al del musulmán suní Selim Hoss.
Estos Acuerdos reafirmaron la unidad de la nación, su aceptación temporal de la tutela militar de Siria y su hostilidad a la presencia israelí en la llamada "zona de seguridad", frecuentemente atacada por milicias chiíes de Hizbulá, que contaban con el apoyo de Siria e Irán.
El 23 de septiembre de 1988 el presidente Amin Gemayel pasaba el control a un gabinete de transición encabezado por el jefe del Ejército, Michel Aoun, y en octubre surgían dos Gobiernos que se auto declaraban "legítimos", el de Aoun y el de El-Hoss.
En 1989, la Asamblea Nacional designaba presidente a Rene Moawad, quien encargaría a El-Hoss formar un Ejecutivo de conciliación nacional. Sin embargo, Moawad murió el 22 de noviembre y 48 horas después la Asamblea situaba al frente del país a Elias Haraui.
En 1992 se celebraron los primeros comicios legislativos (128 escaños) desde 1972, que fueron boicoteados por la oposición cristiana.
Hizbulá lograba entrar por primera vez en el Parlamento, con ocho diputados, mientras la milicia chií Amal, aliado de Hizbulá, también conseguía escaños.
Tras estos comicios Haraui nombró primer ministro al multimillonario Rafic Hariri, quien formó un Ejecutivo en su mayoría tecnócratas, para revitalizar la debilitada economía libanesa. Para ello, en 1994 aprobó el plan "Horizonte 2000" que reconstruiría el Líbano.
Entre agosto y septiembre de 1996 se celebraron elecciones legislativas de las que salió un Parlamento dominado por las "listas de poder" oficialistas y prosirias, lo que revalidó el continuismo.
Entre mayo y junio de 1998 se celebraron las primeras elecciones locales desde 1962 y en octubre el Parlamento libanés enmendó excepcionalmente la Constitución para elegir como presidente al comandante en jefe del Ejército, general Emile Lahud, cuyo nombramiento se decidió días atrás durante una reunión en Damasco entre Haraui y el presidentes sirio, Hafez el Asad.
El 24 de noviembre Lahud se convertía en el undécimo jefe de Estado y, tras la negativa de Hariri a encabezar el nuevo Gabinete, nombraba el 2 de diciembre primer ministro a Selim El Hoss.
Tras los comicios legislativos de septiembre de 2000 el ganador fue el partido de Hariri y los grandes vencidos dos líderes suníes tradicionales -Selim Hoss y Taman Salam-. Otros dirigentes pro sirios perdieron sus actas, mientras Hizbula obtuvo 12 diputados y Amal conservo sus 9.
En abril de 2003 se originó una crisis de gobierno que casi provocó la dimisión de Hariri que finalmente se produjo en octubre de 2004 al oponerse a la prórroga del mandato de Lahud por 3 años tras enmendarse la constitución.
Hariri, cada vez más opuesto a Siria, fue sustituido por Omar Karame, un hombre identificado con Siria.
Sin embargo, el 14 de febrero de 2005 se desencadenó una crisis después del atentado que costó la vida a Hariri en Beirut.
Este suceso provocó la dimisión de Karame y una serie de manifestaciones exigiendo la retirada de las tropas sirias tras casi 30 años de ocupación que finalmente se produjo en abril de ese año.
Los comicios de junio de 2005 dieron la victoria a la coalición anti-siria de Saad Hariri que obtuvo los 28 escaños en disputa en las dos circunscripciones de la región septentrional.
La victoria en el norte permitió a la coalición anti-siria tener en 72 diputados en la Cámara, mientras que Amal y Hizbulá lograron 35.
El 30 de junio de 2005 Lahud encargó a Fuad Siniora la formación de un nuevo gobierno, el primero de la época postsiria.
En noviembre de 2006 estalló una crisis tras la dimisión de todos los ministros chiíes y uno cristiano, cercano a Lahud, a lo que se unió el mortal atentado contra el ministro de Industria, Pierre Gemayel, y del que se culpó a Siria.
La crisis se agravó en noviembre de 2007 al terminar el mandato de Lahud y al no ponerse los grupos de acuerdo para elegir su sustituto.
Tras más de seis meses de conflicto en mayo de 2008 la mayoría parlamentaria y la oposición llegaron en Doha (Qatar) a un acuerdo para poner fin al conflicto. De esta forma ese mes el general Michel Suleiman fue elegido por amplia mayoría nuevo jefe del Estado.
El 28 de mayo de 2008 Suleiman confirmaba a Siniora como primer ministro tras contar con el apoyo de los 68 diputados de la mayoría parlamentaria frente a los 59 de la oposición, que no propuso ningún candidato.

