El Senado mexicano aprobó hoy un conjunto de reformas legales para combatir al tráfico de drogas a pequeña escala que incluyen las dosis máximas de droga que podrá portar un adicto sin que sea sujeto de sanción penal.
En una sesión a puerta cerrada por la emergencia sanitaria de la gripe porcina, la Cámara alta aprobó 81 votos a favor, cero en contra y diez abstenciones estas modificaciones legales que establecen las dosis de consumo permitidas de drogas como la cocaína y la marihuana, entre otras.
Esta propuesta introduce reformas a la Ley General de Salud, al Código Penal Federal y al de Procedimientos Penales.
Además fija la competencia de las autoridades estatales para perseguir el tráfico de drogas al por menor, siempre que la cifra no rebase las dosis permitidas y no haya elementos para suponer que se trata de delincuencia organizada.
El dictamen fija una escala de medida tope del peso de narcóticos que podrá portar el consumidor, de dos gramos de opio, 50 miligramos de heroína, cinco gramos de Marihuana, 500 miligramos de cocaína, entre otras.
"Se han aceptado mínimos, esperamos que autoridades locales no comentan abusos contra los consumidores y que sepan que consumir narcóticos no es un delito", dijo el senador Pablo Gómez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Esta iniciativa pasa a discusión y aprobación a la Cámara de Diputados y después el decreto presidencial para que sea promulgada.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, envió al Congreso la iniciativa en la que permite portar dosis máximas de droga para consumo personal e inmediato sin que haya sanción penal para el portador, pero quien deberá someterse a tratamiento de rehabilitación.

