ETA amenazó a varios empresarios que participan en las obras de construcción del Tren de Alta Velocidad (TAV) en Euskadi con considerarles un "objetivo prioritario" si no abandonaban el proyecto ferroviario. Los terroristas remitieron a finales del verano una remesa de cartas a varios constructores de la infraestructura, según una información que publica El Correo.
Las cartas fueron enviadas después de que ETA ya hubiera atentado contra la sede de la empresa Amenabar, en Zarautz (Guipúzcoa), y se hubieran producido varios sabotajes y atentados contra maquinaria que trabajaba en las obras en distintos puntos de la Comunidad.
Las cartas remitidas, según la citada información, no incluyen ningún tipo de extorsión económica y suponían una amenaza directa contra los responsables de las empresas, redactada en "términos muy duros".
Enlaces recomendados
Este diciembre, un comando de ETA asesinó en Azpeitia a Ignacio Uria, consejero de Altuna y Uria, una empresa que se está encargando de construir un tramo del trazado del TAV en Álava.




