Dos terroristas de ETA han asesinado este miércoles en Azpeitia (Guipúzcoa) al empresario Ignacio Uría Mendizabal, de 70 años de edad. Los pistoleros le descerrajaron al menos dos disparos, uno en la frente y otro en el pecho, y luego huyeron en un coche.
Los autores del atentado,según el departamento vasco de Interior, son dos varones de unos 30 años, que dispararon tres tiros contra el empresario Ignacio Uría.
Uría Mendizabal es uno de los propietario de la empresa Altuna y Uría, una de las constructoras que participa en la construcción del trazado ferroviario conocido como Y vasca, amenazado por ETA.
Después de intentar reanimarle durante una hora, los efectivos sanitarios han parado a las 13.50 horas las maniobras que se le estaban realizando. No obstante, la DYA ha acudido al lugar de los hechos con mucha rapidez, porque uno de sus miembros estaba en la zona y ha dado la voz de alarma.
El cadáver de Uría va a ser trasladado esta tarde al Instituto de Medicina Legal de San Sebastián, donde se le practicará la autopsia. Según han informado a Efe fuentes de la funeraria encargada de su traslado, a las 15,35 horas se ha procedido a efectuar el levantamiento del cuerpo, que se encontraba desde las 13.00 horas en el aparcamiento de Azpeitia en el que se produjo el atentado.
Una vez efectuadas las investigaciones policiales y judiciales, el médico forense ha ordenado levantar el cuerpo, que será conducido ahora hasta San Sebastián.
Sin escolta
Fuentes de la lucha antiterrorista, han confirmado que el atentado se ha producido a las 13:03 horas, cuando los dos terroristas se han acercado de frente a este empresario, uno de los propietarios de la empresa Altuna y Uría, cuando había salido de la sede de esta compañía y se dirigía al restaurante Kiruri.
Uría, que iba a pie junto a un amigo y no llevaba escolta en el momento de ser asaltado, residía en este municipio gobernado por ANV y era conocido por todos los azpeitiarras.
La víctima residía muy cerca del lugar en el que fue asesinado, la Plaza Loyola del municipio. Su esposa fue alertada por conocidos que le comunicaron que "algo" le había sucedido a su marido.
Los terroristas le atacaron en las cercanías de un restaurante Kiruri, al que solía acudir varias veces al día, y en el que "tomaba café y se fumaba su faria".
Justo en ese momento, "han salido de un coche y le han pegado dos tiros", dijo una testigo a la Cadena SER. Uno de los terroristas disparó contra el empresario mientras el otro esperaba al volante del vehículo. Cuando el autor de los disparos se introdujo en el coche, ambos huyeron a la carrera.
Los dos presuntos autores del atentado han escapado luego en dirección a Zumárraga, en un turismo Alfa Romeo.
Coche robado
Las primeras investigaciones apuntan a que han sido dos miembros de ETA los autores del atentado que habrían robado el coche -a cañón de pistola- momentos antes del asesinato, cerca del lugar donde han localizado al propietario del vehículo.
La Ertzaintza ya ha localizado en el Alto de Itziar, a unos 25 kilómetros de Azpeitia, al propietario del vehículo utilizado por los terroristas para cometer el ataque, según el Departamento de Interior del Gobierno vasco.
El conductor del coche sustraído, que se encuentra en buen estado de salud, ha logrado, al parecer, quitarse las ataduras con las que le habían atado y avisar a su madre, que ha denunciado los hechos a la Ertzaintza, según fuentes antiterroristas.
La Ertzaintza también ha localizado en el Alto el Alfa Romeo en que utilizaron los terroristas para huir del lugar del atentado. El coche se encontraba cerca de donde apareció maniatado el dueño del vehículo, informaron a Europa Press fuentes de la investigación.
Acoso al TAV
Esta compañía es una de las empresas adjudicatarias las obras del TAV, también conocida como la Y vasca, que ha sido uno de los grandes caballos de batalla de la izquierda abertzale y de la propia ETA en los últimos meses.
En concreto, la firma ya había sufrido sabotajes, como el de marzo de 2007, cuando desconocidos pincharon las ruedas de varios camiones de esta constructora e hicieron pintadas en ellos contra el TAV. La compañía también sufrió un atentado de ETA en 1986.
Asimismo, la organización terrorista Segi amenazó directamente a la empresa Altuna y Uría en un comunicado de marzo de 2007 por participar en las obras de la Y vasca. Este documento fue incluido por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, en sus autos de ilegalización del PCTV y ANV con el fin de demostrar la estrategia común con el grupo terrorista contra la Y vasca.
El magistrado explica en sus autos, recogidos por Europa Press, que uno de los ámbitos en los que concitan planteamientos y acciones en común entre Batasuna, ANV y PCTV es frente al tren de alta velocidad y la Y vasca. Precisa que el "método es prácticamente idéntico al diseñado en su día por ETA, a través del MLNV, frente a la construcción de otras infraestructuras como la central de Lemóniz, o la autovía de Leizarán".
Cuarta víctima mortal de ETA
Este constructor es la cuarta víctima mortal de ETA en lo que va de año y la primera que se produce tras la detención el pasado 17 de noviembre del considerado máximo dirigente de la banda, Garikoitz Aspiazu, Txeroki. Asimismo, es el octavo muerto que la banda del hacha y la serpiente pone sobre la mesa desde el atentado de la T-4 de Barajas, aún en pleno "alto el fuego permanente".
El pasado 7 de marzo, dos días antes de las elecciones generales, la banda asesinó al ex concejal socialista de Mondragón (Guipúzcoa) Isaías Carrasco, al que un terrorista tiroteó sobre las 13.30 horas cuando acababa de subirse a su coche para ir a trabajar en su puesto de cobrador de peaje de la autopista AP-1 en la vecina localidad de Bergara.
Dos meses después, el 14 de mayo, ETA acabó con la vida del guardia civil Juan Manuel Piñuel con una furgoneta-bomba de gran potencia que situó junto al cuartel del instituto armado en Legutiano (Alava) y que hizo explosionar sin previo aviso.
La última víctima mortal de la banda hasta hoy se había producido el pasado 22 de septiembre, cuando la explosión de un coche-bomba en el edificio del Patronato Militar Virgen del Puerto en Santoña (Cantabria) causó la muerte del brigada del Ejército Luis Conde de la Cruz.





