González y Rodríguez Ibarra
EFE Madrid
El ex presidente de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra dijo anoche que no hay solución para alcanzar un pacto institucional como el que posibilitó la Transición "más que si somos capaces de terminar con los nacionalistas".
Rodríguez Ibarra ha hecho estas declaraciones durante la presentación de su libro Rompiendo cristales. Treinta años de vida política, que ha contado con la intervención del ex presidente Felipe González, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
El ex presidente extremeño ha señalado que "lo que no es posible es que gobiernos minoritarios como el que tenemos en nuestro país tengan que construir el Estado pactando con aquellos que quieren cargarse al Estado" y "debilitarlo al máximo".
Rodríguez Ibarra ha indicado que lo milagroso es que solamente haya ocho o nueve partidos nacionalistas en España porque "lo sensato es que hubiera ya uno en cada comunidad autónoma, con potencia suficiente como para poder entregar su voto a cambio de dinero porque toda la identidad de los nacionalistas se transforma en euros cuando llega la hora de negociar los presupuestos".
Ha citado al presidente de Navarra, Miguel Sanz, por considerar que ha cedido "dos diputados a cambio de que el AVE llegue a Pamplona antes que a ninguna parte", a lo que Felipe González ha añadido que "eso se ha dicho siempre: no es el fuero, sino el huevo".
España o los territorios
"Como los ciudadanos empiecen a aprenderse el cuento pensarán que es mejor votar un partido nacionalista en cada territorio que votar a un partido nacional que articula", ha apuntado Ibarra.
Ha reclamado la medalla del mérito al trabajo para Manuel Chaves, José Bono y para él mismo porque "hemos conseguido que en nuestros territorios no haya partidos nacionalistas ni regionalistas", lo que ha calificado como "un milagro".
A su juicio, el Estado autonómico "no se puede cerrar como dice la derecha" porque "no se pueden poner puertas al campo", pero "tener abierto el sistema no quiere decir tenerlo abierto a cualquier estupidez que rompa la cohesión, la coordinación y la representación".
La construcción autonómica
Tras considerar que el Estado autonómico es "un invento magnífico", ha subrayado que "no podemos permitir que la tontería y la falta de cohesión destrocen el sistema y vayamos por un camino peligroso que nos lleve a la inutilidad".
Ha citado a Alfonso Guerra al afirmar que "el nacionalismo empieza a impregnarlo todo" y ha estimado que "estamos llegando a un sitio desconcertante".
Por su parte, Felipe González ha señalado que el proceso de construcción de las autonomías tiene "esa magia que tiene la política o es un proceso de suma positiva para todos o todos pierden".
González ha indicado que "distribuir el poder es bueno; centrifugarlo es un disparate" y ha estimado que "una buena distribución del poder sin perder los elementos de cohesión entre todos nunca es un proceso de suma cero".





