Los Presupuestos Generales del Estado para 2009 continuarán su trámite tras el rechazo este miércoles por el pleno del Congreso de las seis enmiendas a la totalidad del proyecto de ley, que no salieron adelante gracias al apoyo que el PSOE recibió del PNV y el BNG.
Las enmiendas, presentadas por el PP, CiU, ERC, IU-ICV, CC y UPD, contaron con 170 votos a favor, que no fueron suficientes frente al rechazo de los 177 diputados que sumaron los socialistas con el PNV y el Bloque, mientras que se registró una sola abstención, la del diputado de UPN -marca política del PP en Navarra- Carlos Salvador.
La abstención de Salvador supuso la suspensión oficial de las relaciones entre el PP y la dirección de UPN -que había exigido a sus dos diputados en el Congreso que no votasen a favor de las enmiendas a la totalidad-.
Nada más producirse la votación, el PP hizo público un comunicado en el que señaló que la posición de UPN supone una "ruptura unilateral" de los acuerdos suscritos entre ambos partidos y lamentó "profundamente" las decisiones adoptadas por la dirección del partido que gobierna en la Comunidad Foral a propuesta de su presidente, Miguel Sanz.
Solbes, satisfecho
Tras el rechazo a las enmiendas a la totalidad, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, se mostró satisfecho con que las cuentas hayan superado su primer paso parlamentario, aunque advirtió de que ahora se avecina un periodo "complicado y difícil" con el debate de las enmiendas parciales al proyecto de ley.
Previamente, en el hemiciclo, Solbes insistió en defender que los presupuestos de 2009 son "rigurosos, austeros, solidarios" y "miran al futuro con confianza" y reiteró, a quienes quieren una mayor contención en el gasto, que deberían decir a qué partidas renunciarían para conseguirlo.
Además insistió en que incluyen medidas a corto plazo para ayudar a los ciudadanos más desfavorecidos pero sin olvidar el objetivo a medio y largo plazo de cambiar el modelo de crecimiento económico español.
Solbes también reconoció que en un momento como el actual es cierto que los ingresos y gastos calculados para el año que viene "puedan verse cambiados de forma sustancial", aunque insistió en que "hay que lanzarse al agua" y "trabajar con los mejores mimbres de los que se dispone en cada momento
Segunda jornada
La segunda jornada del debate de totalidad comenzó con la toma de posición del PNV y el BNG, los dos partidos que han ayudado a salvar el primer trámite de los Presupuestos, y que justificaron esta decisión en el sentido de la responsabilidad que requiere estos tiempos de crisis.
El portavoz de Economía del PNV en el Congreso, Pedro Azpiazu, advirtió de que en un momento de crisis e incertidumbre como el actual es "necesario contar con un presupuesto aprobado, aunque no sea el mejor de los posibles ni el que a nosotros de verdad nos hubiera gustado".
Azpiazu lamentó que "tan sólo el PP y el mundo abertzale han criticado el acuerdo" del PNV con el Gobierno, lo que en su opinión significa que "tan sólo ha sido criticado por los que apuestan por la inestabilidad política e institucional".
El portavoz vasco insistió en que el rechazo a los Presupuestos "agravaría sensiblemente la crisis económico-financiera, y eso no lo entenderían los ciudadanos".
Por su parte, el portavoz del BNG, Francisco Jorquera, aseguró que pese a que el proyecto de Presupuestos se aleja del que desea el BNG, la actual situación exige una "apuesta decidida por inversión publica".
Según Jorquera, su apoyo a las cuentas de 2009 se basa en un "principio de responsabilidad", ya que, en su opinión, hay que calibrar las consecuencias que tendría devolver los Presupuestos en un contexto económico que no es el mejor y que provocaría una "crisis política".
El 'divorcio' de UPN y PP
Además de la votación de las enmiendas a la totalidad y el posicionamiento ya conocido de los diferentes grupos, UPN ha confirmado su ruptura con el PP en la votación de los Presupuestos. Carlos Salvador, uno de sus dos diputados, se ha abstenido, lo que supondrá la ruptura de la disciplina de voto de los populares y la previsible reconsideración del pacto que ambos mantienen.
El otro parlamentario de la formación navarra, también integrado en el grupo popular, Santiago Cervera, sí ha votado en línea con el Partido Popular (es decir, a favor del veto), por lo que desacatará la orden de la dirección de la formación navarra, que ha pedido la abstención.
La estabilidad de Navarra
Para salvar el estatus actual del Gobierno navarro de Miguel Sanz, en el poder gracias a la abstención del PSN en la investidura, y atendiendo a los intereses de la comunidad, la dirección de UPN, comandada por el propio Sanz, decidió hace pocos días que no convenía votar en contra de los Presupuestos.
Así, instó a sus representantes en las Cortes, los diputados Santiago Cervera y Carlos Salvador, y los senadores María del Mar Caballero, José Ignacio Palacios y José Cruz Pérez Lapazarán, a que se abstuvieran en la votación de los Presupuestos.
La orden no ha calado de igual forma en los diputados, pues, según distintas fuentes consultadas, Salvador acatará el mandato de la dirección de UPN, pero no Cervera, que rechaza la abstención.
Las mismas fuentes indican que si Salvador rompe la ortodoxia del voto para las cuentas públicas del Gobierno, podría ser sancionado con 300 euros, que se le descontarán del sueldo de noviembre tal y como tipifica el reglamento del grupo, y correría el riesgo de ser expulsado y de engrosar el Grupo Mixto. Esta última opción resulta más remota porque en el PP confluyen diversas opiniones sobre qué hacer con UPN.
La decisión del PP
Las fuentes consultadas explican que la dirección nacional de los populares maneja dos opciones: o bien escoge formar una gestora en la comunidad para preparar el viaje a un futuro PP navarro, lo que implica la ruptura del pacto con UPN, o bien decide esperar a que se fragüe un nuevo acuerdo.
La secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, y la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, también alto cargo de UPN, han mantenido en las últimas fechas diversos contactos con el fin de sondear hasta dónde es posible llegar para reconducir la situación.
Lo que sí ha quedado claro en los últimos días es el malestar de los dos diputados de UPN, pues Salvador podría abandonar el grupo popular si se confirma la ruptura del pacto y Cervera, ser expulsado de UPN. De hecho, éste último ha recibido presiones de la dirección de UPN, incluso del propio Miguel Sanz, y tanto él como Ignacio del Burgo han sido expedientados.




