El Gobierno ha expresado este jueves su satisfacción por que el Tribunal Supremo le haya vuelto a dar la razón al ilegalizar al Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK-PCTV) y por haber demostrado que "quien no acepta las reglas del juego ni la Constitución no puede estar en la vida política".
"Éste es el camino de los que respaldan, justifican o no condenan la violencia", han añadido las fuentes. En opinión del Gobierno, queda claro que quienes se sitúan fuera de la democracia y de la Constitución, tienen su destino en los tribunales.
El PP, unidad ante ETA
El coordinador de Justicia y Libertades Públicas del Partido Popular, Federico Trillo, ha celebrado la resolución del Tribunal Supremo de ilegalizar el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) y ha recordado al Gobierno que la unidad con el principal partido de la oposición es la que lleva a "la auténtica eficacia" en la lucha contra el terrorismo. No obstante, ha reprochado al PSOE la tardanza en el proceso de ilegalización.
Trillo ha valorado como una "excelente noticia" la sentencia porque viene a demostrar que el Estado de Derecho tiene instrumentos "eficaces" para luchar contra la amenaza de ETA "en todos sus frentes" y para hacer caer el peso de la Ley sobre "quienes quisieron valerse de ella para quebrantarla y defraudarla".
El dirigente popular ha aplaudido que en sólo una semana se hayan dictado tres sentencias que han permitido "desenmascarar" al aparato político de ETA al resolverse la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca (ANV-EAE), Gestoras pro Amnistía y ahora el Partido Comunista de las Tierras Vascas.
IU, mirar al futuro
El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, ha asegurado que la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK-PCTV) debe ser recibida por la izquierda abertzale como una "oportunidad" para mirar al futuro y romper "definitivamente" las vinculaciones con la violencia.
Llamazares ha precisado que IU "acata la sentencia, como no podía ser de otra manera", y ha añadido que el "mensaje" que supone la decisión de la sala del 61 del Tribunal Supremo de ilegalizar este partido es el de una oportunidad para "arrojar lastre", hacer "un giro importante" y para que la izquierda abertzale no se vea "lastrada por hipotecas con la violencia".
"La mejor forma de hacer esto" es, a su juicio, "condenar cualquier recurso a la violencia para solucionar el problema de Euskadi". "No es momento para recurrir al victimismo, sino para que la izquierda abertzale mire hacia adelante, y acepte jugar con las reglas de juego" de la democracia, ha concluido.




