El cónclave socialista cerró este fin de semana sin muchas novedades, pese a que el lema del 37º Congreso Federal era la "fuerza del cambio" y el objetivo final, más estético que real, sea un giro a la izquierda. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reelegido como secretario general del partido de forma contundente (98,92% de los votos), está reunido este lunes por primera vez con la nueva Ejecutiva (desde las 11.00 horas), que es paritaria y que como novedad más relevante tiene a Leire Pajín como nueva secretaria de Organización.
La designación de Pajín y otros miembros de nuevo cuño en la dirección del PSOE es la entrega del testigo a la cantera. Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura y referente del partido -ahora será el número uno del Comité Federal-, aseguró momentos antes del discurso de inauguración de José Blanco que no se podía dejar el PSOE en manos de "bebés de tres meses y medio". Rechazaba de plano que se excluyera de la Ejecutiva a los barones territoriales, hombres de larga experiencia política. Zapatero no le hizo caso.
Las cuatro patas de la silla sobre las que pivotará la acción del partido los próximos años tienen cuatro nombres: Manuel Chaves, que mantiene la presidencia; Zapatero, reelegido secretario general; Blanco, vicesecretario -sólo Alfonso Guerra había ocupado ese cargo dentro del PSOE-; y Pajín, nueva número tres de la formación.
Entre algunas de las novedades, la Ejecutiva incorpora a María del Mar Moreno, nueva secretaria de Relaciones Institucionales y Política autonómica -mujer cercana a Chaves-; Antonio Hernando, secretario del área de Ciudades y Política Municipal -mano derecha de Blanco-; Bernarda Jiménez, Integración y Convivencia -dominicana y primera inmigrante en la dirección del partido-; u Octavio Granado, Política económica y Empleo -el hombre que afrontará la crisis desde la Ejecutiva-.
Federaciones territoriales contentas
De Andalucía también provienen Cándida Martínez, en Educación: Soledad Cabezón, que se encargará de Políticas de Igualdad; Javier Barrero, que será vocal y José Andrés Torres Mora, que ocupará Cultura. De Aragón Eva Almunia, Conciliación Laboral, y Pilar Alegría (vocal).
Del PSC, uno de los artífices más importantes de la victoria electoral de Zapatero el 9-M, entran Carme Chacón y Miquel Iceta como vocales.
José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, entra en la Ejecutiva como coordinador del Consejo Político Territorial. Además, su vicepresidenta autonómica María Luisa Araujo también llega a la dirección del partido. Asturias tendrá a Alfonso Morán en Medio Ambiente. Álvaro Cuesta repite en Libertades. Sigue también Inmaculada Rodríguez-Piñero (Valencia) en Ordenación Territorial.
Desde Madrid entra, además del propio Hernando, Maru Menéndez (vocal) y se mantiene Pedro Zerolo en Movimientos Sociales. Elena Valenciano, que sonaba como número tres, sigue en Política Internacional y Soledad Pérez Domínguez se estrena en Bienestar Social.
Jesús Caldera, tal y como ya se conocía, se encargará de la nueva macrofundación para la elaboración del nuevo ideario socialista entorno a la igualdad, derechos, ecología, acción y solidaridad. La fundación se llamará Ideas, que para Zapatero será un instrumento útil para los ciudadanos y poderoso para el partido que permitirá "pensar mejor", renovar sus propuestas y fortalecer sus mensaje.
Los retos de futuro
El PSOE certificó en este congreso su intención de darle un giro a la izquierda a su política de futuro. Aborto, eutanasia, voto inmigrante y política lingüística fueron las estrellas del debate, tal y como estaba previsto. Los avances en el proyecto laico del Gobierno también fueron protagonistas del congreso.
María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta primera del Gobierno, anunció el sábado que el PSOE impulsará la revisión de la ley actual del aborto para adaptarla a los "profundos cambios sociales y médico-científicos que han tenido lugar". El objetivo final será la elaboración de una ley de plazos, aunque el texto aprobado no lo menciona y queda demasiado abierto.
La enmienda sobre el voto inmigrante permitirá que ciudadanos extracomunitarios puedan ejercer el sufragio a partir de las mucicipales de 2011, aunque necesitará el apoyo con el PP y el resto de formaciones parlamentarias y el acuerdo con los países de origen para que los españoles puedan tener el mismo derecho.
Castellano, eutanasia y laicidad
En cuanto a política lingüística, el PSOE fue bastante firme: Zapatero defendió el pasado viernes con firmeza la pluralidad del paísy confió en que el PP "no haga con la lengua de todos lo que han hecho durante tanto años con la bandera de todos". El presidente del Gobierno eludió comentar el Manifiesto por la lengua común en defensa del castellano.
Además, la eutanasia y el proyecto laico ocuparon parte del debate. El PSOE tiene la intención de avanzar en dos temas delicados: sobre eutanasia se aprobaron unos mínimos en cuanto al derecho a una muerte digna y el reconocimiento del testamento vital y además se impulsará la reforma de la Ley de Libertad Religiosa, para retirar poco a poco los símbolos religiosos de las ceremonias públicas y actos oficiales del Estado.

