El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido el miércoles el "avance" que, a su juicio, supone la directiva europea de retorno de inmigrantes ilegales y ha dicho que las críticas sólo pueden proceder "de una ignorancia supina elevada a la categoría de lo insólito o a una demagogia inaceptable".
En el pleno del Congreso, y tras presentar las conclusiones del último Consejo Europeo, Zapatero ha rebatido con rotundidad las críticas de ERC, BNG, UPD a la directiva europea que permite retener hasta 18 meses a los inmigrantes irregulares antes de su deportación.
Ha admitido que, "evidentemente", no es la mejor directiva y ha reconocido que le hubiera gustado que el plazo de retención fuera menor, pero ha querido dejar claro que fijar un límite a países que no lo tenían, incorporar garantías y vincular la política de inmigración a la convención europea de derechos humanos supone un avance "importantísimo".
Tras asegurar que en pocas ocasiones en un debate público ha escuchado críticas "tan inciertas" como en esta sesión, ha reclamado un análisis riguroso de la directiva, pues con ella "ni un solo inmigrante de la UE ha visto empeorada su situación" y "muchos la van a ver mejorada" frente al "poder arbitrario" que se ejercía hasta ahora en muchos países.
En España se prevé ampliar el plazo máximo de retención de irregulares de 40 a 60 días, pero en nueve Estados europeos, ha recalcado, no existía ningún límite.
También permitirá acabar con "una arbitrariedad intolerable" la obligación de ofrecer asistencia jurídica gratuita ante la repatriación -que sólo regía en España y en Italia- y la protección de los menores en países donde es posible su internamiento, ha añadido.
"Denunciar esta directiva como un retroceso es una demagogia insoportable, sólo explicable por desconocimiento de la situación que se vivía en la UE, donde no había ni garantías, ni límites ni control", ha manifestado.Mano tendida del PP
El líder del PP, Mariano Rajoy, ha reprochado a Zapatero su "escaso" papel en la Cumbre de Bruselas, una reunión que ha dejado "cierta sensación de parálisis institucional", y ha propuesto que el Senado se reúna en julio para ultimar la ratificación del Tratado de Lisboa.
Rajoy se ha expresado así en el pleno del Congreso en el que ha comparecido el jefe del Gobierno para dar cuenta del reciente Consejo Europeo.
Tras el rechazo de Irlanda en referéndum al Tratado de Lisboa, el líder del PP ha apuntado que no es la primera vez ni será la última que surgen "trabas" en el proceso de integración, y ha subrayado que no hay que transmitir "mensajes derrotistas" sino ser conscientes del "desapego de amplios sectores de la ciudadanía ante el proyecto de Europa".
Rajoy ha comenzado su intervención criticando a Zapatero por su "discreción exquisita" en la Cumbre y ha dicho que en el único asunto que se ha hecho notar "de verdad" ha sido en el levantamiento de las sanciones diplomáticas a Cuba.
Además, ha vuelto a expresar su respeto a la voluntad expresada por los irlandeses, pero ha abogado por continuar el proceso de ratificación para que los 27 estados miembros puedan manifestarse.
En este sentido, ha anunciado su voto a favor mañana de la ratificación del Tratado por parte del Congreso y ha propuesto que el Senado se reúna en sesión extraordinaria en julio para ultimar la ratificación y mostrar así a los socios europeos el compromiso de España. La ratificación definitiva del Senado está prevista, en principio para finales de septiembre o principios de octubre.
Críticas a Irlanda
Rajoy ha pedido a Zapatero que haga "aportaciones constructivas y no se limite a criticar a los irlandeses o a no hacer nada".
En su opinión, sin el Tratado será más difícil abordar con eficacia problemas como la inmigración o la crisis económica.
Ha abogado por una política común de inmigración y se ha alegrado de que Zapatero haya "rectificado" en esta materia y que el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, haya dicho que quiere modificar la normativa sobre reagrupación familiar para hacerla más estricta y asimilarla al resto de países europeos.
"No le llamaré xenófobo por esto; es más, le brindaré mi apoyo, porque ni nosotros lo éramos cuando lo proponíamos ni creo que usted lo sea por rectificar ahora", ha añadido.
Tras expresar su satisfacción por el respaldo dado por el Parlamento Europeo a la directiva sobre el retorno de los nacionales de terceros países, Rajoy ha reprochado a Zapatero su "doble lenguaje": "En España, para quedar bien ante algunos, critican la propuesta, y en Europa, para quedar bien en el Consejo, la apoyan".
Ha dicho que el papel del jefe del Gobierno ante la subida de los precios del petróleo y los alimentos y sus consecuencias ha sido "escaso" y, ante las movilizaciones de agricultores, transportistas, ganaderos y pescadores, "decepcionante".
"En lugar de ser el que lleva la voz cantante, por ser el que mayor problema tenía en casa, se ha limitado, como es habitual en usted, a dejarse llevar por la corriente", ha agregado Rajoy.

