ICV-EUiA ha deplorado hoy la abstención del ministro de Trabajo y dirigente del PSC, Celestino Corbacho, en la votación de la UE sobre la ampliación de los límites de la jornada laboral para que un empleado pueda trabajar hasta un máximo de 65 horas semanales si así lo acuerda con el empresario.
El pasado 10 de junio, los ministros de Trabajo de la UE lograron sacar adelante esta propuesta -que ahora deberá ser aprobada por el Parlamento Europeo- en una votación en la que España, uno de los países más críticos con esta reforma, se abstuvo y, junto a Bélgica, Chipre, Grecia y Hungría, presentó una declaración en la que aseguró no poder aceptar el texto por el "retroceso social" que supone.
En la sesión de control al gobierno de la Generalitat, celebrada hoy en el Parlamento catalán, la diputada de ICV-EUiA Laura Massana ha denunciado la "deriva neoliberal" del Consejo Europeo y ha dicho que esta ampliación de los límites de la jornada laboral representa "el mayor retroceso en derechos sociales en los últimos cien años".
Massana ha lamentado que el Gobierno español optara por "una tímida abstención" en la votación en el seno de la UE, mientras que fuentes de ICV-EUiA han señalado la "contradicción" que implica esa abstención con el hecho de que en el pleno de hoy los diputados del PSC lucieran en la solapa una pegatina contraria a las 65 horas.
Por su parte, la consellera de Trabajo de la Generalitat, Mar Serna, ha recordado la posición crítica del Gobierno español y del ministro Corbacho con la propuesta de directiva europea, que considera "inaceptable" ya que da "pasos atrás en el Estado del Bienestar y en el modelo social europeo".

