Joan Herrera, en la sede barcelonesa de Iniciativa.
Jordi Soteras ADN
Las elecciones del 9 de marzo dejaron a Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya-Verds en la UCI, unos resultados que obligan a la izquierda a reinventarse si quiere recuperar tensión electoral.
¿Por qué Europa gira hacia posiciones conservadoras?
Hace falta un relanzamiento desde valores de izquierdas en lo social, recuperación de derechos y libertades y no ceder el terreno a la derecha.
¿Cuál es el problema?
En la primera mitad de los 90, los movimientos global-alternativos permitieron que la izquierda saliera de un mal momento.Y ahora tenemos que nutrirnos de savia nueva. Desde2005, con el fin de las protestas contra Irak, no hay un espacio de socialización. Es más, incluso a nivel de movimientos, ya ha desaparecido.
¿Y qué futuro propone?
En Europa hay dos familias, la de la izquierda más clásica y los verdes. Deben encontrarse porque no se entiende que haya estos dos espacios diferenciados. Esto es urgente y fundamental.
¿Existe un problema de falta de liderazgo?
Necesitamos no sólo un liderazgo europeo sino que emerja este espacio articulando un discurso para fortalecer el diálogo con los actores sociales.
Zapatero se queda como único referente europeo.
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Zapatero consigue la cuadratura del círculo porque hace un discurso de izquierdas en materia de derechos y libertades, aunque se queda a medio camino. Pero después en política económica es profundamente liberal.
¿La crisis dificulta el relanzamientode la izquierda?
El problema es que el crecimiento económico tiene que servir para reducir las desigualdades y eso no se hizo.
¿Y cómo se fortalece el Estado del bienestar en crisis?
Con rigor en el gasto. No te puedes gastar 6.000 millones de euros en un cheque de 400 que no servirá más que para tapar agujeros. Con este dinero se podría haber doblado todas las pensiones mínimas no contributivas, universalizado las guarderías...
¿El voto de los inmigrantes puede salvar a la izquierda?
No es una cuestión de captar voto. Con nuestro discurso del derecho al voto para el inmigrante no ganamos votos pero es una cuestión de principios éticos. En muchos municipios la democracia está amputada porque hay un 10% o un 40% de gente que no puede votar.


