"¡Gracias por preguntar!". Jean-Marie Roger tiene una opinión muy marcada sobre la propuesta de CiU de coger agua desde el Ródano para paliar la sequía en Cataluña, pero aún no ha podido expresarla más allá de los Pirineos. Cultiva lechugas a 10 kilómetros de Perpiñán y representa a sus compañeros en el sindicato mayoritario, la FNSEA. "Te voy a ser muy sincero. Si confiara al 100% en los políticos, te diría que es un buen proyecto. Pero no me fío".
Los agricultores del departamento de Pirineos Orientales -a unos 200 kilómetros del delta del Ródano y justo al norte de la Cataluña- entienden las necesidades de sus vecinos del sur, pero temen ser engañados por unos productores que también son sus competidores. "Si sólo es para Cataluña, me fastidiaría un poco. Pero si es para todo el sur de España, entonces no puede ser", dice el agricultor.
Aún en el caso de que el trasvase sólo sirva para una comunidad autónoma, los franceses quieren controlar el uso del líquido. "Evidentemente, no vamos a rechazar dar agua para que la gente la beba", explica Roger. Pero las palabras de Artur Mas, quien dijo que los catalanes podían comprometerse a no usar el agua en los cultivos, no acaban de convencerle. "En política lo que es azul un día puede ser verde el día siguiente". Y, regresando a su tractor para que el viento no cubra el sonido de su voz, enumera la lista de ventajas de las que, en su punto de vista, ya se benefician las fincas españolas; sobre todo, unos impuestos y unos sueldos más bajos.
Los agricultores del valle del Ródano y sus alrededores producen, aparte del famoso vino Beaujolais y el más distinguido Côtes du Rhône, que exigen poca agua, unas frutas y verduras que entran en competencia directa con los productos españoles: melones, melocotones, albaricoques... Aunque son pocos los que se dedican a tirar las frutas de los camiones en la frontera, muchos comparten un sentimiento de desconfianza hacia sus homólogos españoles.
Cuatro veces el Ebro
Al acercarnos al delta del Ródano, nos encontramos con reacciones más favorables. Michel Pontier representa a los agricultores de la región Languedoc Rousillon -que reúne Pirineos Orientales y otros cuatro departamentos- en el Comité Nacional del Agua. Y no ve problema alguno. "No hay ningún miedo. Mira, el Ródano tiene un caudal de 2.000 metros cúbicos al segundo, el agua no va a faltar y en Barcelona la necesitan", dice por teléfono.
En realidad, el caudal medio es de entre 1.700 y 1.800 metros cúbicos al segundo. Es decir, el Ródano es, después del Nilo, el río con mayor caudal del mediterráneo y supera cuatro veces el Ebro, el más caudaloso de España. Si la propuesta llegara a concretarse, Pontier sólo tendría una petición: "Habría que aprovechar para distribuir agua en las zonas cerca de Montpellier y el val del Hérault". Roger también quiere beneficiarse de los hipóteticos tubos. Citando al cantautor Georges Brassens, dice: "Vale que me pongan los cuernos, pero que no pidan que me alegre".
Pontier concluye la conversación: "Es un debate que tiene 15 años, no hay inquietud". Pontier se refiere a la primera vez que la Generalitat estudió la posibilidad de un trasvase, a finales de los años noventa. Entonces, BRL, la empresa que debería realizar las obras, elaboró un estudio. El informe quedó en un cajón de Barcelona.
A la espera de la petición de España
De hecho, la controversia española empieza a cansar a algunos de los interlocutores franceses. En BRL dicen que harán lo que les diga en el Consejo regional de Languedoc Rousillon, su accionista principal. Pero mientras no tengan una petición oficial, no pueden contestar. Preguntados acerca de la posibilidad técnica, tienen una respuesta sencilla: "Preguntar si es posible técnicamente es lo mismo que preguntar si hay agua en el Ródano. Pues sí, hay agua".
En el Consejo regional también están a la espera. "No hemos recibido ninguna petición de España, ni una carta formal ni otros contactos", explican en Montpellier.
Más al norte, en la región de Rhône-Alpes, domina la indiferencia; los interlocutores parecen convencidos que de todas formas, la idea nunca llegará a concretarse. Desde la Cámara de Agricultura, Jean-Marie Vinatier dice que no cree que pueda haber un conflicto por el uso del agua. "En mi región no supondría ningún problema", indica.
Agua contaminada
Los ecologistas, en cambio, no han esperado una carta oficial de Barcelona o de Madrid. Desde FRAPNA, que agrupa a varias asociaciones del valle del Ródano, Alain Chabrolle dice que se opondrá al trasvase del mismo modo que está en contra de los trasvases nacionales, porque cada región tiene que aprender a ser ecosuficiente.
Preguntado sobre la calidad del agua, después de que el Gobierno francés prohibiera la pesca en todo el Ródano por culpa de la contaminación, Chabrolle advierte: en el delta del Ródano, donde España se abastecería, "los franceses no usan el agua para beber; el delta se ubica al sur de Lyon, a la salida de unos corredores llenos de industrias químicas y en la zona más equipada en centrales nucleares". El activista opina que sí, el agua del delta puede ser potable una vez tratada, pero exigiría unos costes importantes.
Sobre las consecuencias que podría tener una transferencia masiva de agua, Chabrolle explica: "Un río es el fruto de unos equilibrios sutiles entre el agua dulce y el agua del mar. No puedes prever el impacto de un trasvase".




