La ponencia estratégica aprobada este lunes por la actual dirección de ERC evita concretar la hoja de ruta para hacer posible un referendo de autodeterminación de Cataluña en el 2014 pero, en cambio, sí que fija como condición para aceptar pactos de gobierno en el 2010 que se negocie un concierto económico.
Esta ponencia para el próximo congreso de ERC previsto para el 14 de junio ha sido elaborada por una comisión de cuatro dirigentes que representan de forma paritaria a los dos sectores más fuertes del partido, liderados por el secretario general, Joan Puigcercós, y por el presidente, Josep Lluís Carod-Rovira.
El texto de la ponencia consensuado por los carodistas y el sector Puigcercós apuesta por una estrategia muy continuista y complementa la ponencia política que fue aprobada en la Conferencia Nacional del año 2007.
Largo camino
Aunque la ponencia del congreso aprobada por la comisión permanente ya cuenta con el aval de los dos sectores mayoritarios, aún debe recorrer un largo camino antes de su aprobación definitiva, porque los consejeros nacionales pueden enmendarla el próximo sábado, y después serán los militantes y los sectores críticos quienes tendrán la oportunidad de hacerlo.
En el texto acordado por la "cúpula" dirigente, que presenta muchas semejanzas con el programa de la candidatura de Puigcercós, no se precisa qué pasos debe dar ERC para lograr una "mayoría social y política" favorable a la convocatoria en el 2014 del plebiscito de autodeterminación que propone Carod-Rovira.
Aunque la ponencia recoge un apartado específico, denominado "horizonte 2014", no es hasta las últimas tres líneas del texto donde se desarrolla esta cuestión, y únicamente se hace para dejarla abierta de cara al debate del siguiente congreso del partido, previsto para el verano del 2012.
Ambiguedad
Exactamente, la ponencia finaliza con una declaración muy ambigua en la que se afirma: "con la vista puesta en el horizonte 2014, hará falta (en el congreso del 2012) evaluar el estado general del catalanismo en el entorno del derecho a decidir y preparar las condiciones que hagan posible la construcción de un estado catalán".
Pero si la "hoja de ruta" hacia el 2014 queda "aparcada" hasta el siguiente congreso, el denominado "plan b" de ERC para rechazar una eventual sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que modifique a la baja el Estatut queda condicionado en la ponencia a la consecución de "la unidad de las fuerzas catalanistas".




