El secretario general del Partido Comunista de España (PCE), Francisco Frutos, piensa que Izquierda Unida tuvo errores políticos durante la legislatura pasada, algunas actuaciones "bananeras" y falta de apoyo de la militancia. Además, según el dirigente comunista la formación no actuaba en el conjunto de España sino en "taifatos", sin coherencia global, y en la campaña "demandó ministerios igual que en Asturias demanda consejerías".
Además, calificó de "patético" que desde IU se levantara de forma desafortunada la idea de que iba a venir el PP, de sus posibilidades de gobernar, que tuvo como consecuencia que la gente de izquierdas que votaría a IU votase al PSOE. "Es algo suicida levantar fantasmas", apuntilló.
El líder del PCE anunció en Oviedo la apuesta de la formación por organizar movilizaciones para exigir la reforma de la Ley electoral que considera "terriblemente antidemocrática" para Izquierda Unida ya que limita su representación en el Congreso de los Diputados.
En este sentido lamentó también, que el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares no exigiera el desarrollo de la comisión parlamentaria que estudiara la reforma y dudó de que en esta legislatura vaya a llevarse a cabo, tal y como indicó el presidente del Gobierno, al comprometerse a constituir en el Congreso una ponencia que estudie la posible reforma de la Ley.
Según Frutos, que ofreció una rueda de prensa en Oviedo junto al secretario general del PCA, Francisco de Asis, la actual ley se diseñó en 1977 para "parar los pies a los comunistas" ante sus posibilidades de representación parlamentaria pero sostiene que "ya han pasado 30 años" y por tanto ha llegado el momento de cambiarla. "Es necesario para que IU tenga la presencia que le corresponde en política nacional", aseveró.
Frutos puso su mirada en la asamblea que celebrará Izquierda Unida en octubre o noviembre, donde considera que debe abordarse la renovación del proyecto sobre una política independiente, democrática y participativa. Para Frutos la renovación del partido pasa por mantener un diálogo entre la experiencia y el impulso de la juventud, y dijo que la crisis de IU, no se basa en un problema de personalismos entre él mismo y Llamazares, o entre el PC e IU, sino que es "un problema de fondo con una política suicida que lleva a la práctica destrucción". "Hay que hacer una política diferente", concluyó.
En cuanto a los métodos de dirección, dijo que IU no puede seguir gobernando "expulsando" a la gente que se muestra contraria a la política que se está desarrollando en la formación, ni apoyó la continuidad de los equipos que han "llevado a la ruina" el proyecto para intentar remontarlo.
"Elemento de distorsión"
Llamazares ha asegurado este martes que no quiere ser un "elemento de distorsión" con sus opiniones durante el proceso asambleario y ha afirmado que cada declaración suya buscará la "unidad de la organización y la mejor respuesta ante la situación".
Así se ha expresado Llamazares, en una rueda de prensa, al ser preguntado por la decisión de la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, de votar a una senadora socialista en los pasados comicios generales.
Llamazares no ha querido pronunciarse sobre esta cuestión y ha señalado que "estos temas de dinámica interna hay que tratarlos en estos momentos con consenso".
"No quiero ser un elemento con mis declaraciones y opiniones de distorsión, sino lo contrario. Cada declaración que yo haga en este proceso asambleario debe ser una declaración unitaria buscando la unidad de la organización y la mejor repuesta ante la situación", ha declarado.

